Fotografia d'un carrer de França

Revista de Corresponsales: Impactos del COVID-19 en el colectivo de arquitectos en Francia

© Marina Daviu

¿De qué manera se han adaptado los despachos de arquitectura en la crisis sanitaria? ¿A qué dificultades y pruebas se han tenido que afrontar? ¿Qué oportunidades y desafíos hay para los arquitectos post-Covid19?

Como toda epidemia, la actual ha relevado fuertes vacíos entre la organización de la ciudad y la sociedad que lo ocupa. Como toda epidemia, ciertas ideas obsoletas hacia la arquitectura y nuevas ideas para el futuro de las ciudades se aceleran y toman forma. Cuestiones como la ventilación natural, los espacios mínimos habitables, el espacio público para peatones y bicicletas, la ciudad de los 15 minutos, se convierten en una prioridad política para evitar contagios. En un momento marcado por la imposición de un segundo confinamiento decretado por el estado francés, es aún temprano para responder a todas las dudas que provoca esta crisis sanitaria, pero no son pocas las consecuencias ya visibles para el colectivo de arquitectos.

 

Estamos pasando un segundo confinamiento, menos restrictivo, aunque los comercios, sector de restauración, ocio, cultura y deporte están cerrados, el gobierno ha pedido expresamente que las actividades relacionadas con la construcción no se paren y con ellas los estudios de arquitectura y otras especialidades asociadas. En este sentido, el segundo confinamiento que estamos pasando es menos problemático para el sector, no sólo por la continuidad en la construcción sino también para la continuidad del funcionamiento de la administración. Así, todos los procesos de permisos de obra e instancias públicas continúan con un ritmo que debería ser "normal". Aunque es muy pronto para evaluar si las consecuencias son más importantes.

Primeros impactos, primero confinamiento: Conseil Régional de la Ordre des arquitectos del Ile de France, así como otros consejos regionales como la Orden del Pays de la Loire han publicado, en septiembre 2020, los primeros resultados de la encuesta realizada entre el 28 abril y el 11 de mayo para evaluar el impacto del primer confinamiento. La encuesta consta de más de 900 respuestas y lleva sobre la actividad, las obras, los cargos profesionales, la tesorería, los salarios, etc ... en definitiva, la situación general de los arquitectos y de los despachos de arquitectura de la región de París durante el confinamiento. De una manera general, se constata una bajada de actividad casi total en las obras, con fuertes dificultades de reactivación por causa de los suministros de todas las medidas de protección impuestas por el estado. Por otra parte, se constata la generalización del teletrabajo con más de un 50% de la actividad mantenida y con períodos de formación intensificados. Más de un 70% de arquitectos han cursado una formación gratuita a distancia durante el primer periodo de confinamiento. La situación de los trabajadores con contrato no se ha visto impactada, ya que los dispositivos de los ERTE o las vacaciones anticipadas han permitido mantener los puestos de trabajo, pero de una manera general, se espera que las consecuencias se verán más directamente a lo largo del próximo año.

La administración ha jugado un papel importante en cuanto al bloqueo de los visados ​​y otros procedimientos como el bloqueo total de los jurados de concursos y otros procedimientos, inmovilizando y retrasando las entregas y por consecuencia retrasando y alargando el tiempo del proyecto y las facturaciones. Desde el punto de vista del pedido privada, las obras inicialmente previstas durante la primavera se han mantenido más que las obras públicas, aunque no ocurre lo mismo con las obras de reforma de las copropiedades (comunidades de vecinos), por las que las asambleas han sido aplazadas mayoritariamente a finales de año. En consecuencia, las votaciones para la realización de obras o estudios previos han sido igualmente bloqueadas durante meses, debilitando el tejido económico ligado a las obras de las comunidades.


Por otra parte, el informe del Consejo de Arquitectos de Europa (CAE) confirma una tendencia divergente para los diferentes países de la unión europea. El suministro de materiales y las nuevas medidas sanitarias han representado el obstáculo más importante para la activación de la recuperación generalmente en todos los países, pero la paralización no ha sido la misma para todos. De manera general el impacto de los retrasos en los pagos (o claramente no-pagos) por causa de la pérdida de intensidad es una consecuencia generalizada en los despachos de arquitectura de todos los países de la Unión Europea. En la mayor parte de los países, los gobiernos han tomado medidas para apoyar las pequeñas y medianas empresas o los trabajadores independientes que encuentran dificultades económicas. Podemos destacar la reducción o aplazamiento de los pagos de los impuestos (IVA, seguridad social ...), la contribución a los asalariados en caso de trabajo parcial o si la empresa está sometida a una bajada de ingresos, los préstamos garantizados por el estado y facilidades de crédito, los fondos de solidaridad para las pequeñas y medianas empresas e independientes y finalmente medidas de adaptación de las licitaciones públicas entre otros. A pesar de estas medidas, el impacto del COVID en la profesión durante el primer periodo de confinamiento ha sido consecuente, con un 50% de reducción de actividad en los despachos de arquitectura según el Unsfa (Union nationale des syndicates français de arquitectos). Actualmente estamos atravesando un segundo confinamiento, menos restrictivo que el primero, pero la avalancha de publicaciones y alertas a la prensa de la situación crítica que pasan muchos despachos de arquitectura no se puede obviar. Los pedidos públicos se han reducido fuertemente, no sólo por la coyuntura ligada al virus sino por la destrucción progresiva de los pedidos públicos hacia montajes de tipo privado como los "partenariados público privé" (alianzas públicas y privadas) o las licitaciones de tipo "reinventar" (concursos en suelo público de promoción y explotación privada y no remunerada, inédito hasta hace poco en Francia). Como dice el artículo de Marie Crabié en la revista tema.archi del del 27 de noviembre, "el arquitecto lamenta así la "quiebra del poder público" que hace caer más que nunca desde el inicio de la crisis muchos despachos en una situación de precariedad".

Más allá de las consecuencias directas del confinamiento en la actividad de los despachos, esta crisis ha abierto las puertas a volver a cuestionar la profesión del arquitecto a largo plazo y cuestionar la idoneidad de las prácticas en la arquitectura y el urbanismo de las últimas décadas de acuerdo con las necesidades actuales y futuras de la sociedad. La crisis ha abierto el diálogo y resituado las prioridades de acción con las perspectivas sociales, medioambientales y sanitarias como punto de partida.

 

El primer confinamiento ha sido una situación inédita para la historia reciente, provocando situaciones personales extremas de soledad y aislamiento. Esta situación provoca una ola de acciones ligadas al comunitarismo, tan deseado en la era de las vanguardias. La proximidad con la familia y la posibilidad de reencontrarse con uno mismo durante un período largo ha sido el terreno de cultivo de nuevas ideas para construir un futuro mejor, dejando pensar que desde ese momento se podía hacer un "reset" mundial y repensar como el hombre ocupará un mundo de mañana mejor.

 

El Pabellón del Arsenal ha imaginado, desde mediados de abril hasta finales de junio, un foro para invitar a los profesionales del sector a intercambiar sus propuestas, ¿con el título “te demain donde fait qué?" (¿Y mañana que haremos?). El proyecto nace con la idea de crear un espacio de discusión para los expertos en materia urbana (arquitectos, urbanistas, paisajistas, asociaciones, ingenieros, promotores inmobiliarios, sociólogos, filósofos, ...) partiendo del principio de que el "mañana" sería diferente que el “hoy” y que la crisis sanitaria es reveladora de las funcionalidades equivocadas en las ciudades y el modo de proyectarla. La recopilación de las 198 contribuciones para pensar la ciudad se concluye con un libro editado por el Pavillon del Arsenal que recoge la colección de artículos, dibujos y proyectos clasificados cronológicamente y sin filtro, como testimonio de un contexto muy particular. Cuestiones tales como la solidaridad y el desafío climático se conjugan a las cuestiones de proximidad de espacios y de tiempo. Cuestiones de la vida metropolitana que habíamos olvidado en los últimos decenios con la globalización, borrando todas las distancias con el otro y con el mundo.

 

Mientras el debate público se interesa en el “mundo de después” y con la perspectiva de un tercer confinamiento, la cuestión para los despachos de arquitectura franceses es cómo afrontarán la situación, ¿qué resiliencia mostrarán? La resiliencia, definida como "una nueva evolución que surge tras un traumatismo" según el escritor Boris Cyrulnik, pasará por una reinvención de la profesión, probablemente aún más importante que la que pasaron los despachos de arquitectura catalanes durante el decenio pasado.

Como bien explica el artículo de tema.archi citado más arriba, por el arquitecto, las respuestas a la crisis deben ser múltiples: concebir edificios reversibles, intemporales, con principios de construcción simples, capaces de adaptarse al cambio de las estaciones, climas y crisis. Conciliar la naturaleza con la arquitectura, considerar la densidad como una calidad en las ciudades o bien reequilibrar cuestiones de género para concebir juntos una arquitectura más humana serán entre otras, algunas de las temáticas de reinvención necesarias para continuar existiendo.

 

Marina Daviu, arquitecta. Corresponsal del COAC en París, Francia. diciembre 2020

 

 

 

 

 

 

 

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