Revista de corresponsals: La subespecialització alemanya vs. el multitalent estranger

Revista de corresponsales: La subespecialización alemana vs. el multitalento extranjero

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Uno de los temas de conversación más comunes al hablar sobre las diferencias entre ejercer como arquitecto en Alemania en comparación con otros países como España (aunque también existen diferencias similares con Croacia o Italia), es el tema de la especialización y diversificación de los profesionales involucrados en un proyecto, especialmente desde el punto de vista del visado y la tramitación de la licencia de obras.

Así como en España es común que para proyectos no demasiado complejos el arquitecto se encargue al mismo tiempo del cálculo de estructuras, del dimensionado de la red de abastecimiento y de saneamiento, eficiencia energética, protección contra incendios, etc.

en Alemania para cada subespecialidad no vinculada directamente con el diseño proyectual del edificio se requiere la contratación de los servicios de un especialista acreditado para calcular y dimensionar cada uno de estos aspectos. De esta manera existen listas en los colegios de arquitectos y/o en los colegios de ingenieros en las que figuran los especialistas acreditados para emitir cálculos y certificados de este tipo. A la hora de entregar la documentación para el visado/licencia de obra, se requiere que el especialista certifique su adhesión a una de estas listas. Lo anteriormente descrito implica que para construir un edificio incluso si se trata de una obra poco compleja, se necesitarán, como mínimo, un especialista adherido a la correspondiente lista del colegio de ingenieros para la estructura, otro para la acústica (en edificios plurifamiliares), otro para la eficiencia energética y por último uno para la protección contra incendios (para edificios poco complejos esta función sí la puede ejercer el propio arquitecto).

 

Pero la especialización no acaba allí. No solo no puede el arquitecto (a no ser que se haya sacado la correspondiente especialización) calcular determinados aspectos técnicos del edificio, sino que existen diferentes grados de especialización dentro de cada rama que permiten el cálculo o la emisión de certificados para determinadas tipologías de edificios, que vienen a diferenciarse en función de su complejidad. Así pues un estructurista puede tener la acreditación para calcular chalets unifamiliares pero no para edificios plurifamiliares más complejos; lo mismo ocurre con la protección contra incendios, donde existen hasta tres categorías diferentes (con su lista de especialistas correspondiente) en función de la complejidad del proyecto.

 

Toda esta diversificación tiene consecuencias en cuanto a la manera de trabajar, especialmente cuando un alemán quiere trabajar en España o viceversa. Por lo general en Alemania la manera polifacética de trabajar de los arquitectos provenientes de países sin tanta subespecialización está bien vista, pues sugiere una visión más global de la arquitectura que permite trabajar el proyecto de una manera más autónoma sin tener que apalabrar constantemente cambios con el correspondiente especialista. En este sentido lo debe llevar peor el arquitecto alemán que se propone construir un chalet en España y se encuentra con toda una serie de competencias que no puede ni sabe manejar en solitario.


Por otro lado no se puede subestimar la influencia que tiene la subespecialización en la propia economía del mundo de la construcción: formaciones para especializarse, tasas de pertenencia a determinadas listas, etc. sumado al propio hecho de tener un proyecto cuyos honorarios acaban mucho más diseminados que si una sola persona se ocupara de la mayoría de cálculos y certificaciones. Al fin y al cabo todo acaba auto-regulándose, pues al no tener que ocuparse el arquitecto de determinados aspectos puede aceptar más encargos centrándose solo en la parte proyectual.


En definitiva y de cara a colegiados que quieran dar el paso a Alemania, es aconsejable que a la hora de hacer una entrevista de trabajo se haga precisamente hincapié en la diversificación que tiene la experiencia que se trae desde España, dado que permite una integración y previsión de aspectos técnicos que otros aspirantes alemanes con mucha probabilidad no tengan. 

 

Carlos Vidal Wagner, arquitecto. Corresponsal del COAC en Frankfurt, Alemania. Noviembre 2020

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