ARTÍCULO | La internacionalización de la arquitectura, una mirada desde dentro hacia fuera
La "tormenta perfecta" sufrida durante la burbuja inmobiliaria en España ha puesto de manifiesto una de las posibilidades que los arquitectos pueden fijar en su horizonte. Nos referimos a la internacionalización. Una formación adecuada y un análisis previo por parte del despacho de arquitectura facilitan en gran medida su camino. Teniendo en cuenta éstas y otras consideraciones básicas, el hecho de exportar servicios arquitectónicos desde Cataluña y de optar a licitaciones internacionales se convierten en una carrera con más posibilidades de éxito. Por tanto, mirar hacia el exterior requiere antes de una mirada desde dentro hacia fuera.
La internacionalización continúa siendo una opción interesante debido a la previsión de que la construcción en España se sitúe en los próximos años alrededor del 6%, superior al 5,1% del PIB del año 2015 pero muy lejos del 10% del índice logrado antes de la crisis. No obstante, ¿somos un país exportador de arquitectos? La última encuesta de la profesión Els arquitectes. Situació, oportunitats i perspectives realizada el pasado mes de septiembre de 2016 por el COAC, muestra una mayor predisposición. Un 15% del colectivo afirma haber vivido y trabajado en algún período de tiempo de los últimos 2 años en el extranjero. Si miramos el tramo de edad de los arquitectos más jóvenes (menores de 30 años), la cifra es del 34%. Cuando se les pregunta si se han planteado marcharse o volver a marcharse a trabajar al extranjero, el 40% responde afirmativamente. Por otro lado, el 34% de los que actualmente no tienen clientes internacionales se plantean buscar proyectos en el extranjero. El estudio ha captado la participación de 1.710 personas y «dado el volumen de respuestas, el nivel de confianza de los resultados se encuentra alrededor del 95%, de manera que los datos obtenidos describen la realidad», afirma la encuesta.
En el ámbito español, las estadísticas más recientes nos las ofrece el Estudio sobre la actividad exportadora de los arquitectos españoles y claves para el desarrollo de su actividad en el exterior, realizado por el ICEX en colaboración con el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España. Esta investigación, que incluye una encuesta realizada sobre una muestra de 1.200 arquitectos, concluye que un 10,7% de los arquitectos consultados exportan o han exportado.
Hemos apuntado anteriormente la necesidad de recibir formación de calidad y realizar un trabajo de introspectiva previa. Estos son, precisamente, algunos de los ingredientes que forman parte del curso de la Escola Sert Cómo presentarse a proyectos internacionales: recursos y herramientas. El principal público objetivo de esta formación son los despachos técnicos profesionales y las personas individuales interesadas en afrontar las licitaciones internacionales con criterios objetivos y de mercado, y a su vez, con voluntad de aprender estrategias de internacionalización para terceros. Así mismo, las empresas con interés en licitaciones internacionales y nacionales, tanto si tienen experiencia previa como si no.
Según Ester Ovejero, socia directora de Vecta Global y una de las docentes del curso, «los recursos impartidos tienen un carácter interdisciplinario que ayudaran a los alumnos a traspasar la barrera de la internacionalización con muchas probabilidades de éxito: estudio de mercado, negociación internacional e interculturalidad son conceptos necesarios que hace falta afrontar para poder asegurar las inversiones en proyectos internacionales».
Elena Orteu, también profesora del curso, arquitecta y directora general de la consultora Search & Drive, incide en la idea que «se tiene que ver que producto y que ventaja competitiva podemos ofrecer y seguidamente pensar a quién le interesa».
De la misma manera, Ovejero explica que «es importantísimo que cada empresa tenga claras cuáles son sus capacidades para reforzar las debilidades con alianzas u otro tipo de estrategia». Por tanto, es necesario hacer este análisis DAFO previo, además de tener un «conocimiento de mercado, planificar los objetivos, conocimiento interno y formar al personal responsable de la internacionalización. Sin esta base, por experiencia, los despachos van perdidos y trabajan de forma reactiva», asegura Ovejero. Precisamente, trabajar de forma reactiva en el ámbito internacional es una práctica que es necesario evitar, además de otros errores señalados por Orteu:
▸Presentarse sin un criterio.
▸No tener claro que en un mercado donde no te conocen no eres nadie, aunque hayas tenido cierta experiencia.
▸Ser generalista: si lo eres es que no sabes hacer nada bien hecho y cada vez más se está demandando una especialización.
▸Ir solo.
▸No hacer tareas comerciales y no analizar lo que se ha hecho hasta ahora, por qué ha pasado, por qué ha funcionado y por qué no.
▸Imponer siempre al arquitecto como líder del proyecto.
▸Creer que todos son competencia.
Para evitar estos errores, Ovejero y Orteu coinciden en subrayar que el curso enseña primero la fase de preparación de los arquitectos y, en una segunda, expone como iniciar la licitación.
Además de tener en cuenta todas estas claves, hay una especialmente importante. Saber escoger los compañeros de viaje. Orteu distingue dos tipos de colaboradores. Uno es el colaborador para las relaciones públicas y comerciales, aquel que va a las instituciones, que se da a conocer y que desarrolla el trabajo de ámbito local. «Es importantísimo hacer gestiones previas, se tiene que visitar y conocer a los organismos convocantes del concurso. En estas visitas te explican qué es lo que quieren conseguir y dan pistas de cómo se presentan las propuestas y qué valoran. Es un trabajo importantísimo que se ha de hacer sí o sí. En los proyectos internacionales es básico que sepan quién eres y por qué estas allí. El otro es el colaborador técnico, que puede hacer la dirección de obra, etc. A veces son los mismos, pero no siempre».
Con todo sobre la mesa, ¿cómo hemos de entender la internacionalización? Ester Ovejero nos arroja algo de luz: «Entiendo la internacionalización como una parte del negocio del despacho que minimiza riesgos, ya que depender de un único mercado hace que, si este se desploma, el despacho también caiga. Si trabajamos en diferentes países este riesgo se minimiza. No creo en la internacionalización como un objetivo único, sino como parte de la estrategia de la empresa y complemento».
La Escola Sert pone en marcha una serie de cursos de pequeño fomato dirigidos a formar de manera práctica a los arquitectos en el mundo de la INTERNACIONALIZACIÓN. Para más información, clica aquí.
¿Cómo es la ciudad donde te gustaría vivir? Haz tu carta a los Reyes!
Expondremos todos los dibujos en nuestra sede de Plaça Nova y sus autores, sin límite de edad, participarán el día 5 de enero en un sorteo de un lote de productos Caran d'Ache.
Días 2, 3 y 4 de enero, de 11 a 13 h y de 16 a 18 h, en el espacio verde del COAC, plaça Nova 5, 08002 Barcelona.
Com és la ciutat on voldries viure? Fes la teva carta als Reis!
Exposarem tots els dibuixos a la seu de plaça Nova i els seus autors, sense límit d'edat, participaran el proper 5 de gener en un sorteig d'un lot de productes Caran d'Ache.
Dies 2, 3 i 4 de gener, d'11 a 13 h i de 16 a 18 h, a l'espai verd del COAC, Plaça Nova, 5 - 08002 Barcelona
75º aniversario de la presencia del Colegio de Arquitectos en las Tierras del Ebro
¿Qué tienen en común Bob Dylan, el Jeep y El Corte Inglés? Pues que tanto el flamante premio Nobel de Literatura como el legendario automóvil norteamericano y los grandes almacenes comerciales han celebrado este año su 75º aniversario. A este trío azaroso y septuagenario hay que añadir, también, la representación del Colegio de Arquitectos de Catalunya en el Ebro, nacida, como todos ellos, hace quince lustros.
Acabada la guerra civil y a raíz de la adopción oficial de Tortosa por el general Franco se abría en esta ciudad la oficina comarcal de Regiones Devastadas y Reparaciones, un organismo estatal encargado de la reconstrucción física -y moral- de aquellos territorios crudamente castigados por la contienda bélica. A esta decretada reparación de posguerra, centrada en los grandes equipamientos municipales y otros edificios públicos, se sumarían otros arquitectos que trabajarían a título individual en obras de propietarios particulares. La organización de todo ello propiciaría la creación -el 7 de enero de 1941- de una subdelegación del Colegio de Arquitectos de Catalunya en las Tierras del Ebro con el arquitecto José Mª Franquet, verdadero padre fundador, a la cabeza.
La primera sede colegial estaba ubicada en el número 5 de la calle de la Mercè, un edificio de viviendas propiedad de la madre del mismo Franquet, Carmen Martínez. En aquel lugar, y compartiendo el espacio con unas costureras que confeccionaban sotanas para los capellanes de la diócesis tortosina, iniciaba su trayectoria un grupo de arquitectos accidentalmente destinados a zurcir las dañadas tramas urbanas incivilmente devastadas por la sinrazón de la guerra. Más adelante, en 1953, esta sede se trasladaría al entresuelo de la calle Pintor Gimeno para pasar, el año 1977, a la calle Mercaders y establecerse, con el cambio de siglo, en la modernista casa Bau.
En este período de tiempo hemos asistido a profundos cambios sociales y tecnológicos. Hemos transitado del penetrante olor de los vapores de amoníaco de la primera máquina reproductora de planos a la informática insipidez de la impresora láser. Hemos pasado de la envidiable ligereza física de los expedientes de proyectos al ingente e insoportable volumen de papeleo técnico que nos vemos obligados a cumplimentar actualmente. Del histórico cuarteto de colegiados precursores (Franquet, Bartlett, Ubach y Forniés) hasta los ciento dieciocho inscritos actuales. Del visado presencial, al visado telemático. De entre todas estas migraciones, cabe destacar la que se producía el 17 de diciembre de 1996 -fecha histórica en el devenir arquitectónico ebrense- cuando, después de persistentes y justas reivindicaciones lideradas por el arquitecto Joan Manuel Margalef, se lograba la condición de demarcación independizándonos de Tarragona y equiparándonos en rango con las capitales de provincia.
Así, pues, hay que buscar los orígenes de la presencia del COAC en las comarcas del Ebro en la implantación y la actividad reconstructora de Regiones Devastadas, la cual desencadenó una venturosa oferta de trabajo para todos los técnicos y agentes del ámbito de la edificación. Procedentes de latitudes lejanas, arquitectos de RR DD como Eduardo Torallas, Santiago Sanguinetti, César Jalón o Luís Calvo -algunos de ellos depurados por el mismo aparato del Estado- colaboraron estrechamente con sus colegas locales llegando a ocupar cargos dentro de las correspondientes juntas de los colegios de arquitectos (Javier Peña) y de aparejadores (Jesús Caballero). A la vez, algunos miembros (Francesc Ubach, Francesc Navarro) de estas asociaciones profesionales se incorporaron a la plantilla de RR DD colaborando, incluso, más allá de la fecha de su desmantelamiento oficial, el año 1957.
Es por todo esto que hemos querido evocar este momento fundacional en la exposición "Ciudades reconstruidas. Acción conjunta de Regiones Devastadas y el COAC-Ebro", que se podrá visitar hasta el 15 de enero en la sede colegial. Tres cuartos de siglo después, mientras soplamos las velas de este aniversario tan señalado, el colectivo de arquitectos del Ebro seguimos haciendo camino manteniendo el mismo compromiso de servicio que ofrecen aquellos conocidos grandes almacenes, la perseverancia lírica del laureado compositor y cantante de Minnesota, y la misma polivalencia del aclamado vehículo todo terreno.
Antoni López Daufí
Vocal de Cultura de la Demarcación del Ebro
Para más información sobre la exposición "Ciudades reconstruidas. Acción conjunta de Regiones Devastadas y el COAC-Ebro", clica aquí.



