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“Becoming” Quebec
Este año en Barcelona, con motivo del Congreso Mundial de Arquitectos 2026 de la UIA, se explorará y se debatirá sobre seis líneas de investigación con cuestiones en torno a la palabra “becoming”: “becoming more than human”, “becoming circular”, “becoming embodied”, “becoming interdependent”, “attuned”. ¿Cómo se sitúan Montreal y Quebec en general respecto a estos temas?
La escena arquitectónica contemporánea de Quebec, y de Montreal en particular, es creativa y vibrante y cada vez está más orientada a dar respuestas sostenibles, socialmente inclusivas, ya la vez consciente de las particularidades locales.
Conscientes de la importancia de la arquitectura como bien colectivo y al mismo tiempo como palanca de desarrollo cultural y económico, en 2022 se aprobó en Quebec la Politique nationale de l’architecture et de l’aménagement du territoire (Política nacional de la arquitectura y de la ordenación del territorio). Se trata de una política a favor de una arquitectura de calidad y de una ordenación del territorio sostenible, considerando cuestiones sociales, culturales, económicas y de sostenibilidad. Según esta política, la arquitectura mejora el bienestar de todos e influye en la salud, la inclusión, el confort y la dignidad. Como expresión cultural, la arquitectura da identidad a los entornos y genera beneficios sociales, ambientales, económicos y culturales, y finalmente contribuye a la calidad de los espacios, la vitalidad de las comunidades y la prosperidad del territorio. De ahí la importancia de tener una arquitectura de calidad.
La Política nacional de arquitectura de Quebec propone así una visión estratégica ambiciosa que busca unos entornos de vida de calidad que respondan a las necesidades de la población, una ordenación que preserve y ponga en valor los espacios naturales y el territorio agrícola, unas comunidades dinámicas en Quebec y finalmente un mayor cuidado del territorio y de la arquitectura en la acción pública.
La Política nacional de arquitectura de Quebec viene acompañada de un plan con 30 medidas concretas para responder a retos como la crisis climática, la presión sobre el medio natural, el envejecimiento de las infraestructuras, la necesidad de hábitat y el desarrollo urbano de calidad. El plan contempla también el acompañamiento de las municipalidades y la formación necesaria.
En su conjunto, esta política se estructura en 11 principios directores: medio ambiente, coste del ciclo de vida, patrimonio cultural, la perennidad del entorno construido, la localización, el contexto de implantación, la respuesta a las necesidades, la inclusividad y la accesibilidad universal, la experiencia, la salud, el confort y la seguridad. A partir de estos principios se busca una calidad arquitectónica para responder a los retos de una sociedad cambiante, y más allá de responder a las necesidades humanas se busca también un equilibrio con el entorno natural y el clima. Son todos ellos temas sobre los que se hablará también en el Congreso Mundial de Arquitectos de este año en Barcelona. Más concretamente cabe destacar los siguientes aspectos:
1) Los principios de “medio ambiente”, “coste del ciclo de vida”, “perennidad del entorno construido”, “localización” y “contexto de implantación”, están enfocados a una coexistencia ecológica con el entorno y el clima, a la circularidad de los materiales, a la adaptabilidad y recalificación de edificios existentes y a la de la existencia y la organización espacial del territorio, considerando las características de los paisajes naturales y rurales, considerando también el patrimonio cultural construido y urbano. Tanto Quebec, como el conjunto de Canadá, aspiran a la carboneutralidad en 2050 y se busca a la vez que tanto el entorno construido como el territorio sean resilientes de cara al cambio climático. A nivel territorial se busca aumentar la densidad por proteger los espacios naturales y la biodiversidad y también los espacios agrícolas para favorecer la autonomía alimentaria y el producto de proximidad. Mediante estos nuevos modelos urbanos se busca también reducir los desplazamientos entre los lugares de residencia, de trabajo y de ocio y al mismo tiempo se trabaja para aumentar la oferta de transporte público (como prueba la nueva red metropolitana en tren ligero -REM- y la extensión de la línea azul de metro de Montreal) y la movilidad activa (son un ejemplo la gran cantidad de km de carriles bici que se han hecho en los últimos años en la ciudad de Montreal y en otros lugares del Montreal).
2) Los principios de “patrimonio cultural”, “respuesta a las necesidades”, “inclusividad y accesibilidad universal”, “experiencia”, “salud y confort” y “seguridad” responden a la necesidad de espacios de vida completos que respondan a las necesidades de la comunidad (hay que destacar en este momento una gran necesidad de vivienda de calidad y accesible, a la vez enlazada con lugares son prueba los proyectos de accesibilidad de edificios existentes o de acceso al metro por ejemplo, y la sensibilidad desde una perspectiva de género y respecto a grupos de edad específicos con necesidades específicas, por ejemplo en seguridad, entre otros), que activen las relaciones interpersonales ((como lo hacen el gran número de proyectos de espacio público que explicaba en mi último artículo en la Revista de corresponsales «Descarbonización y resiliencia del espacio público en Montreal», o proyectos con misticidad de usos), y con una conciencia de las relaciones entre lo global y lo local. La Política nacional de arquitectura de Quebec busca favorecer la innovación (y en este sentido el debate sobre el IA y la práctica de la arquitectura está también muy presente en Quebec) y una arquitectura creativa, pero al mismo tiempo también se es consciente de la importancia de considerar el patrimonio histórico y cultural propio de Quebec, la realidad de las naciones autóctonas de Quebec y el concepto de nordicité (“nordicidad”).
El concepto de nordicité se puede describir cómo la manera en que el clima frío, la nieve, la luz y la relación con los grandes paisajes modelan la vida cotidiana y la cultura. Este concepto se traduce en la arquitectura quebequesa en edificios pensados para resistir temperaturas muy bajas, gestionar grandes cantidades de nieve y maximizar la luz natural durante los meses oscuros. Las fachadas altamente aisladas, las ventanas de alta eficiencia y la eliminación de puentes térmicos son elementos esenciales. Acostumbrados a las duras exigencias climáticas de Quebec, los arquitectos quebequeses han sido siempre conscientes de este entorno natural y climático y ahora los factores de sostenibilidad y de resiliencia ante el cambio climático se convierten en una parte aún más importante a la hora de realizar nuevos proyectos y el concepto de nordicité toma una nueva dimensión. Este concepto implica también crear espacios públicos funcionales en invierno, con recorridos seguros y confortables. Pero más allá de la funcionalidad, la nordicité genera una estética y belleza propia, robusta y sobria, y refuerza una identidad arquitectónica que combina resiliencia, calidez interior (con una utilización más importante de la madera) y una estrecha relación con el paisaje nórdico.
Con esta política nacional, Quebec se convierte así pionero en Canadá (única provincia canadiense en tener una política de arquitectura), a la vez que Quebec sigue destacando en proyectos sostenibles y de gran calidad (una prueba son la gran cantidad de proyectos certificados LEED o Envision y la calidad de estos proyectos).
Finalmente, cabe decir que la Política nacional de arquitectura de Quebec prevé reforzar las competencias profesionales y al mismo tiempo difundir y valorizar la arquitectura a nivel público en toda la sociedad. De forma coherente y complementaria, la Orden des Architectes du Québec (OAQ) también prioriza la calidad arquitectónica y el desarrollo sostenible. La OAQ incluye formaciones en sostenibilidad dentro de los ciclos de formación continua obligatoria, y promueve y difunde la calidad arquitectónica con los prix de excelencia (premios de excelencia) donde los criterios sociales y de sostenibilidad son requisitos integrados. La OAQ promueve una visión ecosistémica ante la crisis climática, a la vez que aboga por una arquitectura de calidad que dé respuesta a las necesidades sociales y estéticas. Asimismo, son varios los escritos del presidente de la OAQ, Pierre Corriveau, donde insiste sobre la durabilidad, la reducción de la huella de carbono, la reutilización de edificios existentes y la responsabilidad de los arquitectos de cara a las generaciones futuras. En un momento de grandes cambios y retos, el futuro de la profesión y el relevo generacional son también temas importantes y presentes.
Habrá que estar atentos al Congreso para saber más sobre estos y otros temas, para reflexionar cómo los arquitectos responderán a cada lugar en todo el planeta. También aquí en Quebec. ¡Buen congreso en Barcelona!
Jordi Jordana, arquitecto. Corresponsal del COAC en Montreal, Canadá. Enero 2026

“Becoming” Quebec
Aquest any a Barcelona, en motiu del Congrés Mundial d’Arquitectes 2026 de l’UIA, s’explorarà i es debatrà sobre sis línies de recerca amb qüestions al voltant de la paraula “becoming”: “becoming more than human”, “becoming circular”, “becoming embodied”, “becoming interdependent”, “becoming hyper-conscious” i “becoming attuned”. Com es situen Montreal i el Quebec en general respecte a aquests temes?
L’escena arquitectònica contemporània del Quebec, i de Montreal en particular, és creativa i vibrant i cada cop està més orientada a donar respostes sostenibles, socialment inclusives, i alhora conscient de les particularitats locals.
Conscients de la importància de l’arquitectura com a bé col·lectiu i alhora com a palanca de desenvolupament cultural i econòmic, al 2022 es va aprovar al Quebec la Politique nationale de l’architecture et de l’aménagement du territoire (Política nacional de l’arquitectura i de l’ordenació del territori). Es tracta d’una política a favor d’una arquitectura de qualitat i d’una ordenació del territori sostenible, tot considerant qüestions socials, culturals, econòmiques i de sostenibilitat. Segons aquesta política, l’arquitectura millora el benestar de tothom i influeix en la salut, la inclusió, el confort i la dignitat. Com a expressió cultural, l’arquitectura dona identitat als entorns i genera beneficis socials, ambientals, econòmics i culturals, i finalment contribueix a la qualitat dels espais, a la vitalitat de les comunitats i a la prosperitat del territori. D’aquí la importància de tenir una arquitectura de qualitat.
La Política nacional d’arquitectura del Quebec proposa així una visió estratègica ambiciosa que cercauns entorns de vida de qualitat que responguin a les necessitats de la població, una ordenació que preservi i posi en valor els espais naturals i el territori agrícola, unes comunitats dinàmiques arreu del Quebec i finalment una major cura del territori i de l’arquitectura en l’acció pública.
La Política nacional d’arquitectura del Quebec ve acompanyada d’un pla amb 30 mesures concretes per respondre a reptes com la crisi climàtica, la pressió sobre el medi natural, l’envelliment de les infraestructures, la necessitat d’habitat i el desenvolupament urbà de qualitat. El pla preveu també l’acompanyament de les municipalitats i la formació necessària.
En conjunt, aquesta política s’estructura en 11 principis directors: medi ambient, cost del cicle de vida, patrimoni cultural, la perennitat de l’entorn construït, la localització, el context d’implantació, la resposta a les necessitats, la inclusivitat i l’accessibilitat universal, l’experiència, la salut, el confort i la seguretat. À partir d’aquests principies es cerca una qualitat arquitectònica per respondre als reptes d’una societat canviant, i més enllà de respondre les necessitats humanes es busca també un equilibri amb l’entorn natural i el clima. Són tots ells temes sobre els quals es parlarà també al Congrés Mundial d’Arquitectes d’enguany a Barcelona. Més concretament cal destacar els següents aspectes:
1) Els principis de “medi ambient”, “cost del cicle de vida”, “perennitat de l’entorn construït”, “localització” i “context d’implantació”, estan enfocats a una coexistència ecològica amb l’entorn i el clima, a la circularitat dels materials, a l’adaptabilitat i requalificació d’edificis existents, a l’eficàcia energètica i la baixa petjada de carboni i a l’organització espacial del territori, considerant les característiques dels paisatges naturals i rurals, i considerant també el patrimoni cultural construït i urbà. Tant el Quebec, com el conjunt del Canadà, aspiren a la carboneutralitat al 2050 i es cerca alhora que tant l’entorn construït com el territori siguin resilients cara al canvi climàtic. A nivell territorial es busca augmentar la densitat per protegir els espais naturals i la biodiversitat i també els espais agrícoles per afavorir l’autonomia alimentària i el producte de proximitat. Mitjançant aquests nous models urbans es cerca també reduir els desplaçaments entre els llocs de residència, de treball i de lleure i alhora es treballa per augmentar l’oferta de transport públic (com en són prova la nova xarxa metropolitana en tren lleuger -REM- i l’extensió de la línia blava de metro de Montreal) i la mobilitat activa (en són un exemple la gran quantitat de km de carrils bici que s’han fet els últims anys a la ciutat de Montreal i a altres llocs del Quebec).
2) Els principis de “patrimoni cultural”, “resposta a les necessitats”, “inclusivitat i accessibilitat universal”, “experiència”, “salut i confort” i “seguretat” responen a la necessitat d’espais de vida complets que responguin a les necessitats de la comunitat (cal destacar en aquest moment una gran necessitat d’habitatge de qualitat i accessible, alhora enllaçat amb llocs de treball i serveis de proximitat), que respectin la seva diversitat (com en són prova els projectes d’accessibilitat d’edificis existents o d’accés al metro per exemple, i la sensibilitat des d’una perspectiva de gènere i respecte a grups d’edat específics amb necessitats especifiques, per exemple en seguretat, entre altres), que activin les relacions interpersonals (com ho fan el gran nombre de projectes d’espai públic que explicava en el meu darrer article a la Revista de corresponsals « Descarbonització i resiliència de l’espai públic a Montreal », o projectes amb misticitat d’usos), i amb una consciència de les relacions entre allò global i allò local. La Política nacional d’arquitectura del Quebec cerca afavorir la innovació (i en aquest sentit el debat sobre l’IA i la practica de l’arquitectura és també ben present al Quebec) i una arquitectura creativa, però alhora també s’és conscient de la importància de considerar el patrimoni històric i cultural propi del Quebec, la realitat de les nacions autòctones del Quebec i el concepte de nordicité (“nordicitat”).
El concepte de nordicité es pot descriure com la manera com el clima fred, la neu, la llum i la relació amb els grans paisatges modelen la vida quotidiana i la cultura. Aquest concepte es tradueix a l’arquitectura quebequesa en edificis pensats per resistir temperatures molt baixes, gestionar grans quantitats de neu i maximitzar la llum natural durant els mesos foscos. Les façanes altament aïllades, les finestres d’alta eficiència, l’eliminació de ponts tèrmics són elements essencials. Acostumats a les dures exigències climàtiques del Quebec, els arquitectes quebequesos han estat sempre conscients d'aquest entorn natural i climàtic i ara els factors de sostenibilitat i de resiliència davant el canvi climàtic esdevenen una part encara més important a l’hora de fer nous projectes i el concepte de nordicité pren una nova dimensió. Aquest concepte també implica crear espais públics funcionals a l’hivern, amb recorreguts segurs i confortables. Però més enllà de la funcionalitat, la nordicité genera una estètica i bellesa pròpia, robusta i sòbria, i reforça una identitat arquitectònica que combina resiliència, calidesa interior (amb una utilització més important de la fusta) i una relació estreta amb el paisatge nòrdic.
Amb aquesta política nacional, el Quebec esdevé així pioner al Canadà (única província canadenca a tenir una política d’arquitectura), alhora que el Quebec continua destacant en projectes sostenibles i de gran qualitat (una prova en són la gran quantitat de projectes certificats LEED o Envision i la qualitat d’aquests projectes).
Finalment cal dir que la Política nacional d’arquitectura del Quebec preveu reforçar les competències professionals i alhora difondre i valoritzar l’arquitectura a nivell públic a tota la societat. De manera coherent i complementària, l’Ordre des Architectes du Québec (OAQ) tambéprioritza la qualitat arquitectònica i el desenvolupament sostenible. L’OAQ inclou formacions en sostenibilitat dins els cicles de formació continua obligatòria, i promou i difon la qualitat arquitectònica amb els prix d’excellence (premis d’excel·lència) on els criteris socials i de sostenibilitat són requisits integrats. L’OAQ promou una visió ecosistèmica davant la crisi climàtica, alhora que advoca per una arquitectura de qualitat que doni resposta a les necessitats socials i estètiques. Així mateix, són diversos els escrits del President de l’OAQ, Pierre Corriveau, on insisteix sobre la durabilitat, la reducció de l’empremta de carboni, la reutilització d’edificis existents, i la responsabilitat dels arquitectes de cara a les generacions futures. En un moment de grans canvis i reptes, el futur de la professió i el relleu generacional també són temes importants i presents.
Caldrà estar atents al Congrés per saber-ne més sobre aquests temes i altres, per reflexionar com els arquitectes hi respondran a cada indret arreu del planeta. També aquí al Quebec. Bon congrés a Barcelona !
Jordi Jordana, arquitecte. Corresponsal del COAC a Montreal, Canadà. Gener 2026
El COAC amplia la seva Xarxa de Corresponsals
La Xarxa de Corresponsals del COAC, que va començar el seu camí el 2014, està formada per un grup d’arquitectes que treballen fora del nostre territori i, de manera voluntària, estan al servei dels col·legiats interessats en la internacionalització. Actualment la Xarxa està present a 4 continents, en un total de 25 ciutats i 19 països.
Un dels objectius dels corresponsals és donar a conèixer com s'exerceix la professió al país on viuen, a través dels informes de corresponsalia. També ofereixen consell als arquitectes i un primer assessorament que els faciliti una integració més ràpida als nous entorns socials i culturals triats per desenvolupar la professió. Els col·legiats, d’aquesta manera, reben una informació d’alt valor, totalment actualitzada i facilitada de primera mà.
D’altra banda, també escriuen articles a la Revista de Corresponsals, que té com a objectiu apropar la realitat de les ciutats i els països on es troben les corresponsalies, creant un espai d’informació i opinió sobre temes d’actualitat relacionats amb l’arquitectura, tant des del punt de vista professional com també cultural i social. Us convidem a consultar tots els articles, que trobareu a l'apartat web de la Revista de Corresponsals.
Per a qualsevol consulta en relació amb la Xarxa de Corresponsals, podeu enviar un correu a internacional@coac.net.

Reconversión de edificios de oficinas obsoletos en Bruselas: hacia edificios mixtos y circulares
Bruselas se ha convertido en un laboratorio urbano de transformación arquitectónica y medioambiental, en el que la reutilización del parque inmobiliario existente es una de las estrategias más relevantes para afrontar los retos contemporáneos de sostenibilidad, eficiencia energética y densificación urbana. En lugar de derribar y reconstruir, la ciudad apuesta por reconvertir edificios monofuncionales de oficinas obsoletos en edificios mixtos, capaces de acoger viviendas, actividades económicas, espacios colectivos y servicios, minimizando el impacto ambiental y siguiendo criterios de circularidad.
Un cambio de paradigma urbano
Durante la segunda mitad del siglo XX, Bruselas experimentó un intenso crecimiento de oficinas, especialmente en el barrio del Nord, con edificios concebidos bajo criterios de productividad y homogeneidad funcional. Hoy, muchos de estos edificios han quedado técnicamente desfasados y energéticamente ineficientes. Ante este escenario, tanto las instituciones públicas como el sector privado impulsan proyectos de reconversión integral que convierten estos volúmenes obsoletos en ecosistemas urbanos híbridos, sostenibles y vivos.
Esta estrategia se alinea con políticas como la iniciativa europea No Net Land Take (NNLT), que busca frenar la expansión urbana desmedida y promover la reutilización del suelo existente, o con la metodología GRO 2025, que permite evaluar el impacto ambiental y circular de los proyectos arquitectónicos.
Proyecto ZIN in No(o)rd: un nuevo ciclo para la ciudad vertical
El proyecto ZIN in No(o)rd, situado en la antigua zona del World Trade Center, es hoy un referente internacional de la reconversión sostenible de edificios de oficinas. Desarrollado por los despachos 51N4E, AUC y Jaspers-Eyers Architects, el complejo reutiliza dos torres existentes para crear un conjunto mixto con 70.000 m2 de oficinas, 127 viviendas, comercios, zonas de ocio y un hotel.
La intervención no sólo reorganiza los espacios interiores, sino que incorpora terrazas, zonas verdes y huertos urbanos, generando espacios colectivos que activan la convivencia y la biodiversidad. A nivel medioambiental, ZIN es un ejemplo paradigmático de construcción circular: conserva parte de su estructura original, reutiliza materiales e introduce sistemas de eficiencia energética avanzada.
Certificado con la herramienta GRO 2025, el proyecto evalúa la circularidad de los materiales, la calidad del aire interior, la gestión del agua y la eficiencia energética. Galardonado como Mejor Edificio Alto del Mundo 2025 por el Council on Vertical Urbanism, ZIN demuestra que la sostenibilidad puede ir de la mano de la innovación arquitectónica y de la calidad urbana.
Proyecto OXY: circularidad y permeabilidad en el corazón de Bruselas
El proyecto OXY de los despachos DDS+, Snøhetta y Binst architects, situado en el bulevar Anspach, en pleno centro de Bruselas, ejemplifica otra vía de reconversión. Lo que había sido un edificio de oficinas monolítico y cerrado se transforma en un complejo permeable y multifuncional, que integra viviendas, hotel, apartotel, oficinas, comercios, equipamientos y restauración.
El zócalo del edificio se abre a la ciudad y crea nuevos recorridos peatonales, conectando la plaza de la Monnaie con la rue Neuve y revitalizando el eje comercial central. El objetivo es reintegrar el edificio en el tejido urbano, transformándolo en un espacio vivo, flexible y conectado.
Desde el punto de vista ambiental, OXY apuesta por la conservación del existente, el reaprovechamiento de materiales y la flexibilidad de uso para alargar la vida útil del edificio. Con la aspiración de alcanzar la neutralidad en CO₂, el proyecto busca certificaciones como Carbon Hero A, BREEAM Outstanding y WELL Platinum, y ha sido reconocido con Renolab.B 2022 como referente en construcción sostenible e innovación urbana.
Circularidad y minimización de impacto ambiental
Los proyectos ZIN y OXY comparten una misma filosofía: preservar, reutilizar, optimizar. La reutilización de estructuras y materiales existentes reduce de forma significativa las emisiones de CO₂ y el consumo de recursos naturales asociados a la nueva construcción.
La renovación circular que promueve Bruselas implica diseñar edificios reversibles, adaptables y fácilmente desmontables, capaces de evolucionar con el tiempo sin generar residuos. A esto se añade la incorporación de energías renovables, sistemas pasivos de ahorro energético y espacios verdes que funcionan como reguladores climáticos y sociales.
Este conjunto de estrategias sitúa a Bruselas al frente de las ciudades europeas que impulsan modelos urbanos de baja huella ecológica y alta calidad de habitabilidad, donde el valor no radica tanto en construir más, sino en construir mejor con lo que ya existe.
Una estrategia urbana de futuro
La reconversión de edificios de oficinas monofuncionales en edificios mixtos y circulares va mucho más allá de la arquitectura: es una estrategia urbana integral que redefine la forma en que Bruselas se transforma y se proyecta hacia el futuro. Este enfoque parte de la convicción de que el desarrollo urbano del siglo XXI debe basarse en la regeneración inteligente del tejido existente, y no en la expansión del territorio.
A través de estos proyectos, la ciudad demuestra que es posible densificar sin destruir, revitalizar sin expulsar e innovar sin derrochar recursos. La mezcla de usos -vivienda, trabajo, ocio y servicios- crea ecosistemas urbanos más resilientes, flexibles y autosuficientes, capaces de adaptarse a los cambios demográficos, económicos y ambientales.
Además, esta transformación tiene una dimensión social profunda: al reabrir edificios cerrados y monofuncionales, se restituyen conexiones entre arquitectura y vida urbana, se reactivan espacios de encuentro y se genera una nueva proximidad entre los usos cotidianos. Proyectos como ZIN in No(o)rd y OXY muestran que la sostenibilidad y la calidad urbana pueden confluir en una misma visión de ciudad equilibrada y habitable.
En definitiva, Bruselas está construyendo su futuro no a partir del crecimiento extensivo, sino de su capacidad de regenerarse desde dentro. La ciudad se convierte en un laboratorio vivo donde circularidad, sostenibilidad y cohesión urbana convergen para dar lugar a una nueva generación de edificios que son, al mismo tiempo, memoria y futuro. Esta mirada no sólo transforma los edificios, sino también la forma de entender la ciudad como un organismo vivo, capaz de aprender, adaptarse y reinventarse constantemente.
Marina Berbel, arquitecta. Corresponsal del COAC en Bruselas, Bélgica. Noviembre 2025
