
Arquitectrua catalana en la India, Costa Calsamiglia en Bangalore
la India uno de los países más poblados del mundo donde a pesar del bajo índice en educación, dentro de pocos años será uno de los países con más arquitectos del mundo (actualmente hay unas trescientas escuelas de arquitectura). Este es el país de las paradojas que también se ha caracterizado por su proteccionismo cargando con elevados aranceles los productos extranjeros, un proceso que la liberalización de la economía a los 90 está ya dando sus frutos (a ritmo hindú ...), Amazon ya hace tiempo que se implantó y Ikea no tardará mucho. Por todo esto es una gran noticia y un motivo de ilusión conocer hace pocas semanas la inauguración de la sede de la empresa EFD Induction en Bangalore (oficialmente Bangalore, la capital de Karnakata y de la industria high-tech, la ciudad más moderna y desarrollada del país) proyectada por Guim Costa Calsamiglia.
El edificio de volumetría potente, es una estructura compacta perforada por cinco grandes patios vidriados que permiten la entrada de luz natural, ventilación cruzada y comunicación visual directo entre los diferentes departamentos de la empresa. La eficiencia energética era una de las premisas del proyecto -así como la racionalidad, simplicidad y la transparencia- de modo que EL GUILGuim Costa trabajó con la consultora barcelonesa Aiguasol desde las primeras líneas. El proyecto parte del programa, ciertamente complejo, que combinaba el espacio de producción -la "fábrica" - con los departamentos de diseño y desarrollo, investigación y oficinas, espacios "limpios". Todos estos componentes comparten una misma estructura rectangular perforada para permitir la ventilación cruzada y tratada para aislar el edificio de la insolación. La zona de producción ocupa el ala norte y las oficinas la sur, dejando a los laterales del acceso y la carga y descarga. El tratamiento de los espacios interiores es deliberadamente neutro (se han escogido el blanco, la madera y los tonos claros) para permitir concentración y un buen ambiente de trabajo, en contraste con el cargado ambiente de la calle, lleno de color y ruidoso.
Guim Costa explica cómo llegó el encargo, que "fue fruto de hacer conocimiento del director general de la empresa en la India a través de un amigo mío que trabajaba para EFD. Cenando los tres una tarde en Barcelona, charlando sobre arquitectura y eficiencia energética, el director de EFD me brindó la posibilidad de hacer una propuesta para su nuevo edificio en Bangalore. Dediqué un mes a trabajar una buena presentación, la propuesta gustó y me contrataron. me pidieron que me sacara un NIF indio y nos pusimos manos a la obra. " La India no reconoce -de momento-los títulos de la Unión Europea (sólo los de Inglaterra) por lo que es imprescindible tener un socio para poder trabajar. Guim Costa hizo tándem con un equipo local (Nu Associates) que desarrollaron el prohecto ejecutivo y parte de la dirección de la obra. Costa Calsamiglia es el autor del proyecto básico (y jefe del proyecto), hizo un seguimiento del proyecto ejecutivo y de la obra que le hicieron viajar a Bangalore cada 4 o 5 meses. Un proceso que duró dos años dels cual Costa Calsamiglia extrae una experiencia muy positiva. También destaca el trabajo en equipo, desde los arquitectos indios "que ha funcionado muy bien porque ha habido un respeto muy grande hacia las ideas iniciales, los projects managers (Ducker International), que hicieron bien su trabajo y permitieron controlar de cerca el proyecto. Los condicionantes económicos han sido importantes (el presupuesto del proyecto inicial se redujo en un 25%) pero se ha conseguido encajar bien (cualquier cambio pasaba por mi control) y se ha podido respetar mucho el proyecto original. "When the team works, the building smiles" dije en la presentación del proyecto, el día de la inauguración ante 500 invitados (entre ellos el presidente de Baden-Wuttenberg y el ministro de industria del estado de Karnataka). el CEO noruego de EFD también estaba contento, al salir me dijo que aquel edificio era lo mejor que tenía la empresa. Ahora estamos hablando del próximo proyecto, esta vez, en Europa. "
Ariadna Alvarez Garreta, arquitecta. Corresponsal del COAC en Chandigarh, India. marzo 2017

Arquitectura catalana a l'Índia. Costa Calsamiglia a Bangalore
L’Índia és un dels països més poblats del món. Tot i el baix índex en educació, d'aquí a pocs anys serà un dels països amb més arquitectes (actualment hi ha unes tres-centes escoles d'arquitectura). Aquest és el país de les paradoxes, que també s'ha caracteritzat pel seu proteccionisme, carregant amb elevats aranzels els productes estrangers, un procés de liberalització de l'economia als anys 90 que està ja donant els seus fruits (a ritme hindú...). Amazon ja fa temps que s'hi va implantar i Ikea no trigarà gaire. Per tot això, és una gran notícia i un motiu d'il·lusió conèixer fa poques setmanes la inauguració de la seu de l'empresa EFD Induction a Bangalore (oficialment Bengaluru, la capital de Karnakata i de la indústria high-tech, la ciutat més moderna i desenvolupada del país), projectada per l'arquitecte català Guim Costa Calsamiglia.
L'edifici, de volumetria potent, és una estructura compacta perforada per cinc grans patis vidriats que permeten l'entrada de llum natural, ventilació creuada i comunicació visual entre els diferents departaments de l'empresa. L'eficiència energètica era una de les premisses del projecte -així com la racionalitat, simplicitat i transparència- de manera que Guim Costa va treballar amb la consultora barcelonina Aiguasol des dels primers esbossos. El projecte parteix del programa, certament complex, que combinava l'espai de producció -la "fàbrica"- amb els departaments de disseny i desenvolupament, recerca i oficines, espais "nets". Tots aquests components comparteixen una mateixa estructura rectangular perforada per permetre la ventilació creuada i tractada per aïllar l'edifici de la insolació. La zona de producció ocupa l'ala nord i les oficines la sud, deixant als laterals l’accés i la càrrega i descàrrega. El tractament dels espais interiors és volgudament neutre (s'han escollit el blanc, la fusta i els tons clars) per permetre concentració i un bon ambient de treball, en contrast amb el carregat ambient del carrer.
Guim Costa explica com va arribar l'encàrrec, que "va ser fruit de conèixer el director general de l'empresa a l'Índia, a través d'un amic que treballava per a EFD. Sopant tots tres un vespre a Barcelona, xerrant sobre arquitectura i eficiència energètica, el director d'EFD em va brindar la possibilitat de fer una proposta per al seu nou edifici a Bangalore. Vaig dedicar un mes a treballar una bona presentació, la proposta va agradar i em van contractar."
L’Índia no reconeix -de moment- els títols d'arquitectura de la Unió Europea (només els d'Anglaterra), de manera que és imprescindible tenir un soci indi per poder-hi treballar. Guim Costa va fer tàndem amb un equip local (Nu Associates), que van desenvolupar el projecte executiu i part de la direcció d'obra. Costa Calsamiglia és l'autor del projecte bàsic i el cap de projecte. Va fer un seguiment del projecte executiu i de l'obra que el van fer viatjar a Bangalore cada 4 o 5 mesos.
En total va ser un procés que va durar dos anys, del qual Costa Calsamiglia n'extreu una experiència molt positiva. En destaca el treball en equip, des dels arquitectes indis "que ha funcionat molt bé perquè hi ha hagut un respecte molt gran cap a les idees inicials, als project managers (Ducker International), que van fer bé la seva feina i van permetre controlar de prop el projecte. Els condicionants econòmics han estat importants (el pressupost del projecte inicial es va reduir en un 25%), però s'ha aconseguit encaixar bé i s'ha pogut respectar molt el projecte original. 'When the team works, the building smiles', vaig dir a la presentació del projecte, el dia de la inauguració davant de 500 convidats (entre ells el president de Baden-Wuttenberg i el ministre d'indústria de l'estat de Karnataka). El CEO d'EFD també estava content; en sortir va dir que aquell edifici era el millor que tenia l'empresa. Ara estem parlant del proper projecte, aquest cop a Europa."
Ariadna Álvarez Garreta, arquitecta. Corresponsal del COAC a Chandigarh, Índia. Març 2017

Como trabajar de arquitecto en la China
Cómo trabajar de arquitecto en China
Una de las consultas más frecuentes que recibimos los corresponsales del colegio en el extranjero es como se pueden obtener encargos o trabajar de arquitecto en el país en cuestión. Desde que soy corresponsal en Shanghái, varios arquitectos me han pedido consejo en este sentido y por eso me he decidido a ponerlo por escrito.
En primer lugar, hay que diferenciar los arquitectos que tienen una oficina y quieren internacionalizarse, ya sea abriendo una sede en Asia o haciendo colaboraciones a distancia, de los arquitectos que piensan emigrar y trabajar en despachos de allí. En este artículo hablaré de la segunda opción, ya que es mi experiencia, cuando a mediados de 2010 decidí ir a trabajar en China. Reservo el de la internacionalización de las empresas para más adelante, ya que merece un artículo por sí solo.
La distancia física y cultural y la gran carga de trabajo hacen que sea una experiencia muy enriquecedora pero también dura. Vivir y trabajar en Asia es un reto que corta y cambia para siempre los que deciden pasar una buena temporada. Esta recopilación de consejos espero que faciliten el trayecto a los que quieran seguir el mismo camino.
1-Marchar preparado es la clave del éxito.
Uno de los primeros obstáculos es la dificultad de encontrar trabajo a distancia. Las empresas contratan aquellos arquitectos que ya viven en el país, están adaptados al entorno y saben que no se irán a los pocos meses por el choque cultural. Mi consejo es organizar un viaje de un mes, que puede incluir varias ciudades y prepararse muy bien antes de irse. Aunque haya demanda, conozco jóvenes arquitectos catalanes que han buscado trabajo en Shanghái sin éxito. En mi opinión falla la preparación previa al viaje. Hay que marchar con un CV actualizado, muchas entrevistas concertadas y un buen portafolios. La frase "Una imagen vale más que mil palabras" en China es muy real. Una buena presentación con buenas imágenes en 3D es decisiva. Una visita a una empresa de headhunting especializada en arquitectura como Archibat (www.archibat.com) o Hays (www.hays.cn), con oficinas en Shanghái y Beijing puede ser de gran ayuda. Estas empresas valorarán su perfil y le proporcionarán varias entrevistas con despachos según sus intereses y demanda. Asimismo, hay que investigar en qué despachos nos gustaría trabajar y contactarlos especificando qué días se pueden visitar. Por último, aconsejo hablar con la comunidad de arquitectos extranjeros en China. Estos están al corriente de las vacantes en muchos estudios y os pueden introducir a vuestro nuevo trabajo.
2-Objetivo: perder el billete de vuelta.
Asegúrese de que vuestro pasaporte tiene una vigencia mínima de seis meses y dirigiros al consulado chino para hacer un visado de turista. Debe tener las fechas fijadas, ya que le pedirán el billete de ida y vuelta y hoteles. Con un visado de turista podrá estar 30 días, que son suficientes para hacer un poco de turismo y unas cuantas entrevistas. Tradicionalmente, después del año nuevo chino (febrero-marzo) es cuando hay más cambios de trabajo, y por lo tanto es más fácil encontrarlo. El despacho que os contrate os deberá tramitar el visado de trabajo (visa Z). Si no lo hace el despacho, estaréis en situación irregular. Necesitaréis una copia compulsada del título de arquitecto, currículum y poder acreditar que tenéis experiencia laboral de al menos dos años. Para hacer este visado hay que salir del país. A veces yendo a Hong Kong es suficiente, pero las normas pueden cambiar entre ciudades y según el funcionario que os atienda.
3-Estudios Internacionales.
Muy pocas veces sucede que en una ciudad se concentren las principales empresas de arquitectura del mundo. Es el caso de Beijing o Shanghái, donde tienen oficina Foster and Partners, SOM, OMA, Steven Holl, Kengo Kuma, Atkins, AEDA y tantos otros ... trabajar para uno de estos despachos (o alguno no tan conocido) puede ser una experiencia muy gratificante y en China es posible. Aunque saber chino siempre ayuda, en estos despachos se trabaja en inglés en un ambiente multicultural. Es una buena puerta de entrada en el país y, aparte del oficio de arquitecto, se aprende el ejemplo de quien ha internacionalizado una empresa de arquitectura que es, en mi opinión, un conocimiento muy importante. Por otra parte, estos despachos compiten en un mercado dominado por las empresas locales. Donde muchos estudios extranjeros ya están esforzándose por hacerse un sitio. La competencia es fuerte, y esto conlleva tener que trabajar muy duro, con plazos muy cortos y en proyectos generalmente muy grandes.
4-Estudios locales.
Los Local Design Institute son los únicos que tienen capacidad de firmar proyectos en todas sus fases. Son estudios a menudo vinculados a una ciudad o universidad, la mayoría son empresas públicas y todo lo que se construye en China acaba pasando de una manera u otra por ellos. En general son empresas con miles de trabajadores donde personal, estructura y funcionamiento son completamente chinos. Los últimos años han ido incorporando arquitectos extranjeros entre sus filas para ganar capacidad de diseño y prestigio. El arquitecto extranjero suele tener una alta responsabilidad en la primera fase del proyecto ya que a menudo es el encargado de hacer el Preliminary Design. Este hecho implica mantener reuniones con clientes y gobiernos locales, que generalmente están a unos cuantos cientos o miles de kilómetros de las grandes ciudades. Aparte de aprender a proyectar a un ritmo muy rápido, trabajar en un estudio local es una manera de conocer el país. No sólo por el hecho de trabajar en una empresa autóctona, sino por el contacto con los inversores y autoridades, que según mi experiencia no se tiene, al menos con tanta facilidad, trabajando en un despacho extranjero.
Es difícil entrar a trabajar en un despacho local sin haber vivido antes en China ya que generalmente alguien que ya está dentro te debe introducir. No es imprescindible, pero ayuda mucho saber chino, y hay que dominar las herramientas de presentación de proyectos.
5-Dónde buscar?
Hasta hace dos o tres años era habitual conocer algún joven extranjero no vinculado a la profesión que hubiera hecho de arquitecto figurante en reuniones. Su papel era el de explicar un proyecto como si fuera diseño suyo ante los posibles clientes. Tener una cara occidental entre las filas da cierto crédito y prestigio en el despacho y obviamente un figurante de un día sale más económico que tener un arquitecto extranjero en nómina.
Esta anécdota, cada vez más extraña, ejemplifica como de buscados han sido los arquitectos occidentales en China. Pero esta situación está cambiando: extranjeros y locales formados en el extranjero cada año son más numerosos y se concentran básicamente en Beijing y Shanghái. Por eso recomiendo también considerar ciudades clasificadas como Tier II como Hangzhou, Suzhou, Nanjing, Fuzhou ... etc., Donde los forasteros aún son pocos, pero son ciudades modernas donde se puede vivir según estándares occidentales.
6-Qué puede hacer un arquitecto occidental en China?
A pesar de disfrutar de un cierto prestigio, el arquitecto extranjero no se debe creer imprescindible. El arquitecto en China no es un profesional global como en nuestra casa. No se debe tomar el diseño como obra personal, los proyectos son muy grandes (100.000m2 es una obra media) y hay mucha gente implicada. Se le valora por su creatividad, pero se espera flexibilidad en los estilos y rapidez en los cambios. Deberá modificar el proyecto hasta que el cliente esté satisfecho aceptando lo que éste quiera. Deberá adaptarse a la manera de hacer local y no olvidar que la arquitectura es un negocio donde las relaciones personales son tan o más importantes que la valía profesional.
7-Sueldo
Hay una gran variación de sueldos según educación, experiencia, localización ... etc. Pero a grandes rasgos, se pueden esperar unos 100.000 ... rmb / año para alguien recién llegado y con poca experiencia laboral hasta los 500.000rmb por los arquitectos con máster o Phd y con 5-10 años de experiencia laboral en China (www.robertwalters.cn, www.kellyservices.cn)
Así pues, el campo de la arquitectura en China es un sector cada vez más maduro donde los profesionales locales cada año están más preparados y la competencia entre extranjeros es más y más dura. Las dificultades intrínsecas a vivir en una cultura en las antípodas de la nuestra, así como las cargas burocráticas hacen que muchos extranjeros decidan marchar a los pocos meses de vivir allí. Aun quien vaya con la mentalidad abierta y voluntad de aprender se encontrará situaciones y oportunidades que difícilmente aparecen en países más desarrollados. Quien quiera vivir una experiencia vital y laboral única yo creo que en China encontrará lo que busca.
Isabel Cotchà, arquitecta. Corresponsal del COAC en Shanghái, China

Com treballar d'arquitecte a la Xina
Una de les consultes més freqüents que rebem els corresponsals del COAC a l'estranger és com es poden obtenir encàrrecs o treballar d’arquitecte al país en qüestió. Des que sóc corresponsal a Xangai, uns quants arquitectes m'han demanat consell en aquest sentit i per això m'he decidit a posar-ho per escrit.
En primer lloc, cal diferenciar els arquitectes que tenen una oficina i volen internacionalitzar-la, ja sigui obrint una seu a l'Àsia o fent col·laboracions a distància, dels arquitectes que pensen emigrar i treballar en despatxos d'allà. En aquest article parlaré de la segona opció, ja que és la meva experiència, quan a mitjans del 2010 vaig decidir anar a treballar a la Xina. Reservo el de la internacionalització de les empreses per a més endavant, ja que mereix un article per sí sol.
La distància física i cultural i la gran càrrega de treball fan que sigui una experiència molt enriquidora però també dura. Viure i treballar a l’Àsia és un repte que curteix i canvia per sempre als que decideixen passar-hi una bona temporada. Aquest recull de consells espero que faciliti el trajecte als que vulguin seguir el mateix camí.
1-Marxar preparat és la clau de l'èxit.
Un dels primers obstacles és la dificultat de trobar feina a distància. Les empreses contracten aquells arquitectes que ja viuen al país, estan adaptats a l'entorn i saben que no marxaran al cap de pocs mesos pel xoc cultural. El meu consell és organitzar un viatge d'un mes, que pot incloure diverses ciutats i preparar-se molt bé abans de marxar. Tot i haver-hi demanda, conec joves arquitectes catalans que han buscat feina a Xangai sense èxit. Al meu parer va fallar la preparació prèvia al viatge. Cal marxar amb un CV actualitzat, moltes entrevistes concertades i un bon portafolis. La frase "una imatge val més que mil paraules" a la Xina és molt real. Una bona presentació amb bones imatges en 3D és decisiva. Una visita a una empresa de headhunting especialitzada en arquitectura com Archibat (www.archibat.com) o Hays (www.hays.cn), amb oficines a Xangai i Beijing, pot ser de gran ajuda. Aquestes empreses valoraran el vostre perfil i us proporcionaran diverses entrevistes amb despatxos segons els vostres interessos i demanda. Així mateix, cal fer recerca de a quins despatxos ens agradaria treballar i contactar-los especificant quins dies els podeu visitar. Per últim, aconsello parlar amb la comunitat d’arquitectes estrangers a la Xina, que solen estar al corrent de les vacants en molts despatxos.
2-Objectiu: perdre el bitllet de tornada.
Assegureu-vos que el vostre passaport té una vigència mínima de sis mesos i dirigiu-vos al consolat xinès per fer un visat de turista. Heu de tenir les dates fixades, ja que us demanaran el bitllet d'anada i tornada, així com els hotels. Amb un visat de turista podreu estar-hi 30 dies, que són suficients per fer una mica de turisme i unes quantes entrevistes. Tradicionalment, després de l'any nou xinès (febrer-març) és quan hi ha més canvis de feina, i per tant és més fàcil trobar-ne. El despatx que us contracti us haurà de tramitar el visat de treball (visa Z). Si no, estareu en situació irregular. Necessitareu una còpia compulsada del títol d'arquitecte, el currículum i poder acreditar que teniu experiència laboral de com a mínim dos anys. Per fer aquest visat s'ha de sortir del país. A vegades anant a Hong Kong és suficient, però les normes poden canviar entre ciutats i segons el funcionari que us atengui.
3-Estudis internacionals.
Molt poques vegades passa que en una ciutat es concentrin les principals empreses d'arquitectura del món. És el cas de Beijing o Xangai, on hi tenen oficina Foster and Partners, SOM, OMA, Steven Holl, Kengo Kuma, Atkins, AEDAS i tants altres... Treballar per a un d'aquests despatxos (o algun de no tan conegut) pot ser una experiència molt gratificant i a la Xina és possible. Tot i que saber xinès sempre ajuda, en aquests despatxos es treballa en anglès en un ambient multicultural. És una bona porta d'entrada al país i, a part de l’ofici d’arquitecte, s'aprèn l'exemple de qui ha internacionalitzat una empresa d'arquitectura que és, al meu parer, un coneixement molt important. Per altra banda, aquests despatxos competeixen en un mercat dominat per les empreses locals. La competència és forta, i això comporta haver de treballar molt dur, amb terminis molt curts i en projectes generalment molt grans.
4-Estudis locals.
Els Local Design Institute són els únics que tenen capacitat de firmar projectes en totes les seves fases. Són estudis sovint vinculats a una ciutat o universitat, la majoria són empreses públiques i tot el que es construeix a la Xina acaba passant d’una manera o altra per ells. En general són empreses amb milers de treballadors, on personal, estructura i funcionament són completament xinesos. Els últims anys han anat incorporant arquitectes estrangers entre les seves files per guanyar capacitat de disseny i prestigi. L’arquitecte estranger acostuma a tenir una alta responsabilitat en la primera fase del projecte ja que sovint és l’encarregat de fer el Preliminary Design. Aquest fet implica mantenir reunions amb clients i governs locals, que generalment estan a uns quants centenars o milers de quilòmetres de les grans ciutats. A part d'aprendre a projectar a un ritme molt ràpid, treballar en un estudi local és una manera de conèixer el país. No només pel fet de treballar en una empresa autòctona, sinó pel contacte amb els inversors i autoritats, que segons la meva experiència no es té, al menys amb tanta facilitat, treballant en un despatx estranger.
És difícil entrar a treballar a un despatx local sense haver viscut abans a la Xina, ja que generalment algú que ja està dins t'hi ha d'introduir. No és imprescindible, però ajuda molt saber xinès, i cal dominar eines de presentació de projectes.
5-On buscar?
Fins fa dos o tres anys era habitual conèixer algun jove estranger no vinculat a la professió que hagués fet d’arquitecte figurant en reunions. El seu paper era el d’explicar un projecte com si fos disseny seu davant els possibles clients. Tenir una cara occidental entre les files dóna un cert crèdit i prestigi al despatx i òbviament un figurant d’un dia surt més econòmic que tenir un arquitecte estranger en nòmina.
Aquesta anècdota, cada vegada més estranya, exemplifica com de buscats han estat els arquitectes occidentals a la Xina. Però aquesta situació està canviant: estrangers i locals formats a l’estranger cada any són més nombrosos i es concentren bàsicament a Beijing i Xangai. Per això recomano també considerar ciutats classificades com Tier II, com Hangzhou, Suzhou, Nanjing, Fuzhou, etc., on els forasters encara són pocs, però són ciutats modernes on es pot viure segons estàndards occidentals.
6-Què pot fer un arquitecte occidental a la Xina?
Tot i gaudir d’un cert prestigi, l’arquitecte estranger no s’ha de creure imprescindible. L’arquitecte a la Xina no és un professional global com a casa nostra. No s’ha de prendre el disseny com a obra personal, els projectes són molt grans (100.000m2 és una obra mitjana) i hi ha molta gent implicada. Se’l valora per la seva creativitat però s’espera flexibilitat en els estils i rapidesa en els canvis. Haurà de modificar el projecte fins que el client estigui satisfet acceptant el que aquest vulgui. S’haurà d’adaptar a la manera de fer local i no oblidar que l’arquitectura és un negoci on les relacions personals són tan o més importants que la vàlua professional.
7-Sou
Hi ha una gran variació de sous segons educació, experiència, localització... Però a grans trets, es poden esperar des d'uns 100.000 rmb/any per a algú acabat d’arribar i amb poca experiència laboral, fins als 500.000 rmb/any per als arquitectes amb màster o Phd i amb 5-10 anys d’experiència laboral a la Xina (robertwalters.cn, kellyservices.cn)
Així doncs, el camp de l’arquitectura xinesa és un sector cada vegada més madur on els professionals locals cada cop estan més preparats i la competència entre estrangers és més i més dura. Les dificultats intrínseques de viure en una cultura a les antípodes de la nostra, així com les càrregues burocràtiques fan que molts estrangers decideixin marxar al cap de pocs mesos de viure allà. Així i tot, qui hi vagi amb mentalitat oberta i voluntat d’aprendre es trobarà situacions i oportunitats que difícilment apareixen en països més desenvolupats. Qui vulgui viure una experiència vital i laboral única, jo crec que a la Xina hi trobarà el que busca.
Isabel Cotchà, arquitecta. Corresponsal del COAC a Xangai, Xina (20.03.2017)