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Impressió general
Carpenter Center, 'Le Corbusier’, Cambridge, MA (USA)

CAMBRIDGE, DENSAMENTE MODERNA.

© Esteve Solà i Saura

Vivir en EEUU entre San Francisco y Boston, te ofrece dos visiones realmente bastante diferentes de forma de vida y ciudad en un mismo país, pero también a la vez de la diferente historia y relación con la arquitectura de las mismas.

Los últimos dos años he pasado bastante tiempo en el área urbana de Boston, concretamente en Cambridge, y no dejo de descubrir nuevas maravillas de la privilegiada arquitectura de la que se ha dotado la ciudad desde los años 40. Creo poder afirmar que no conozco otro lugar en el mundo con una densidad más alta de arquitectura moderna de tan alta relevancia. Y digo conozco, porque seguro que estoy obviando alguna otra ciudad que desconozco, donde el nivel dentro de la variedad puede que sea tan elevado.

Un servidor ya estaba plenamente enterado de la importancia de las dos principales universidades que conviven en Cambridge (Massachusetts). Tanto Harvard como el MIT (Massachusetts Institute of Technology) son dos de las universidades de más prestigio en EEUU, y a nivel mundial. Lo que nunca habría pensado es que históricamente ambas hubieran tenido un interés tan serio en dotarse de equipamientos concebidos por arquitectos de tanto renombre.

Para hacernos una idea, Josep Lluís Sert fue decano de la Harvard Graduate School of Design y Walter Gropius profesor, mientras AlvarAalto, Buckminster Fuller o Louis Khan ostentaban cátedra en el MIT. Todos ellos, entre otros, invitando e incidiendo en la elección de algunos de los arquitectos que desarrollarían la arquitectura de estas dos universidades que articulan la vida en Cambridge.

Descubrir día a día, con toda normalidad que en un radio de 6 esquinas desde casa J. Ll. Sert ha construido muchísimos de los edificios alrededor de Harvard Square, como el Science Center (1973), el Holyoke Center (1965), escuelas, residencias, complejos de torres de viviendas, etc... y, como no, la Casa Patio (1957).

A la misma distancia te encuentras un complejo habitacional de Walter Gropius (Harvard Graduate Center, 1950), el único edificio de Le Corbusier en EEUU (Carpenter Center for Visual Arts, 1963) o el Design Research Center (1969) de Benjamin Thompson. Realmente no es normal.

Considerando el pequeño tamaño de Cambridge (109.000 hab), siendo esta la sexta ciudad del área metropolitana de Boston, la densidad de arquitectura de calidad es inmensa. Y a la lista anterior, aún hay que añadir lo que poco a poco vas descubriendo que tienes a un poco más de distancia de casa. Camino del centro de Boston, antes de llegar a la ribera del río que delimita las dos ciudades, continúa esta especie de "orgía arquitectónica".

En el centro del MIT encontramos un par de edificios de Eero Saarinen, una maravillosa capilla (MIT Chapel, 1955) que se confronta con el Kresge Auditorium (1953). Justo detrás encontramos la Baker House Dormitory (1948) de AlvarAalto. También muy cerca I. M. Pei desarrolló el plan urbanístico del MIT East Campus, donde construyó una torre de oficinas (Green Building, 1964), unos laboratorios de investigación (Dreyfus Building, 1970) y otros pequeños edificios anexos. Todo ello bien acompañado de obras de arte de Miró, Albers, Calder, Katayama, Plensa, Moore, di Suvero y Picasso, entre otros.

Evidentemente, la ciudad ha continuado buscando trabajar con arquitectos de referencia hasta hoy en día. De la arquitectura más contemporánea de Correa, Piano, Ghery, Holl, Stirling y otros quizá hablaremos en otra ocasión, pero veremos si el tiempo les da el carácter histórico que los ya mencionados edificios dan a la ciudad. Mientras tanto, cada vez que vuelvo a San Francisco la miro con una mirada muy diferente. Muy atrevida para ciertas cosas, pero todavía lejos de la solera que Cambridge ha sabido cultivar a lo largo de tantos y tantos años.

Esteve Solà i Saura

Corresponsal COAC en San Francisco, EUA.

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CAMBRIDGE, DENSAMENT MODERNA

© Esteve Solà i Saura

Viure als EUA entre San Francisco i Boston, t’ofereix dues visions realment bastant diferents de forma de vida i ciutat en un mateix país, però també a la vegada de la diferent història i relació amb l’arquitectura de les mateixes.

Els darrers dos anys he passat bastant temps a l’àrea urbana de Boston, concretament a Cambridge, i no deixo de descobrir noves meravelles de la privilegiada arquitectura de la qual s’ha dotat la ciutat des dels anys 40. Crec poder afirmar que no conec altre lloc al món amb una densitat més alta d’arquitectura moderna de tan alta rellevància. I dic conec, perquè segur que estic obviant alguna altra ciutat que desconec, on el nivell dins la varietat pot ser que sigui tan elevat.

Un servidor ja estava plenament assabentat de la importància de les dues principals universitats que conviuen a Cambridge (Massachusetts). Tant Harvard com el MIT (Massachusetts Institute of Technology) són dues de les universitats de més prestigi als EUA, i a nivell mundial. El que mai hauria pensat és que històricament ambdues haguessin tingut un interès tan seriós en dotar-se d’equipaments concebuts per arquitectes de tant renom.

Per fer-nos en una idea, en Josep Lluís Sert fou degà de la Harvard Graduate School of Design i en Walter Gropius professor, mentre AlvarAalto, Buckminster Fuller o Louis Khan ostentaven càtedra al MIT. Tots ells, entre d'altres, convidant i incidint en l’elecció d’alguns dels arquitectes que desenvoluparien l’arquitectura d’aquestes dues universitats que articulen la vida a Cambridge.

Descobrir dia a dia, amb tota normalitat que en un radi de 6 cantonades des de casa en J. Ll. Sert hi ha construït moltíssims dels edificis al voltant de Harvard Square, com el Science Center (1973), el Holyoke Center (1965), escoles, residències, complexes de torres de vivendes, etc... i, com no, la Casa Pati (1957).

A la mateixa distància t’hi trobes un complex habitacional d’en Walter Gropius (Harvard Graduate Center, 1950), l’únic edifici de Le Corbusier als EUA (Carpenter Center for Visual Arts, 1963) o el Design Research Center (1969) de Benjamin Thompson. Tot plegat no és normal.

Considerant el petit tamany de Cambridge (109.000 hab), essent aquesta la sisena ciutat de l’àrea metropolitana de Boston, la densitat d’arquitectura de qualitat és immensa. I a la llista anterior, encara cal afegir el que poc a poc vas descobrint que tens un pèl més enllà de casa. Camí del centre de Boston, abans d’arribar a la ribera del riu que delimita les dues ciutats, continua aquesta espècie d'‘orgia arquitectònica’...

Al centre del MIT hi trobem un parell d’edificis d’en Eero Saarinen, una meravellosa capella (MIT Chapel, 1955) que es confronta amb el Kresge Auditorium (1953). Just darrera hi trobem la Baker House Dormitory (1948) d’Alvar Aalto. També molt aprop en I. M. Pei desenvolupà el pla urbà del MIT East Campus, on hi construí una torre d’oficines (Green Building, 1964), uns laboratoris de recerca (Dreyfus Building, 1970) i d’altres petits edificis annexes. Tot plegat ben acompanyat d'obres d’art de Miró, Albers, Calder, Katayama, Plensa, Moore, di Suvero i Picasso, entre d’altres.

Evidentment, la ciutat ha continuat buscant treballar amb arquitectes de referència fins avui dia. De l’arquitectura més contemporània de Correa, Piano, Ghery, Holl, Stirling i d’altres potser en parlarem en una altra ocasió, però veurem si el temps els dóna el caràcter històric que els ja mencionats edificis donen a la ciutat. Mentrestant, cada vegada que torno a San Francisco me la miro amb una mirada molt diferent. Molt atrevida per a certes coses, però encara lluny de la solera que Cambridge ha sabut cultivar al llarg de tants i tants anys.

Esteve Solà i Saura, arquitecte
Corresponsal COAC a San Francisco, EUA.

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Bienal de Venecia sin archistar

Bienal de Venecia sin archi-star

© www.labiennale.org

En las últimas cinco ediciones de Bienal de arquitectura de Venecia, es decir, durante los últimos diez años, he escuchado siempre la misma frase: "es una bienal insólita". No obstante esta XIV edición es, si cabe, aún más particular, dado que es una exposición sin arquitectos, como había prometido el comisario Rem Koolhaas, fiel a la bien construida fama de sembrar escándalos... o más bien, una exposición que quiere cortar cualquier conexión con la arquitectura contemporánea mirando a las historias para explorar y poner luz en este particular momento de impasse de la arquitectura.

Esto explica el malestar que había durante los días de la inauguración entre muchos protagonistas a los que, hasta hace poco tiempo, les gustaba ser llamados archi-star, palabra casi prohibida en el vocabulario socialmente correcto. Evidentemente la intención de Koolhaas era provocar una reacción.

Desde sus inicios, cuando realizó unos estudios sobre Nueva York, capital del siglo XX, Koolhaas acusó a los arquitectos de moverse entre delirio, omnipotencia y frustración.

Parece que en el momento en el que la arquitectura se muestra incierta e impotente frente las transformaciones de la época, se intenta encontrar una forma diferente de representar esta bienal.

Así, quien esperaba una exposición con mirada hacia el futuro, encontrará que es obligado mirar antes hacia el pasado reciente. Quien esperaba una variedad de lenguajes encontrará el "grado cero de la escritura arquitectónica"; aquellos elementos primarios como el techo, las paredes, los suelos, los lavabos etc. que son definidos por los estetas como el lado oscuro del arte de construir, el inconsciente tecnológico.

Bajo el título "Fundamentals", Koolhaas contactó los comisarios de esta edición para que recopilaran una gran cantidad de conocimiento, sacando a la luz investigaciones escondidas, olvidadas, dispersas y / o previamente no examinadas, para ponerlas a disposición de la mayor comunidad arquitectónica. Esto se logró no sólo en la forma y el contenido de la Bienal, sino también en las numerosas publicaciones producidas por los curadores (una práctica que sigue de cerca las tradiciones de OMA / AMO).

En muchos pabellones, la densidad y la profundidad de los contenidos hacen que sea muy difícil entenderlos a primera vista. Los festivales y las exposiciones de arquitectura tienden a basarse en experiencias de una sola línea, pero como "Fundamentals" estaba tan concentrado en transmitir ideas sobre la relación de la arquitectura con la modernidad de los últimos 100 años, se transformó en un desafío mayor para los cuidadores. Muchos pabellones generaron publicaciones de calidad, por lo que todo el conocimiento desenterrado puede influir en el pensamiento arquitectónico mucho después de que la Bienal termine en noviembre.

Alberto Collet, arquitecto
Corresponsal COAC en Venecia, Italia.

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Bienal de Venecia sin archistar

Bienal de Venecia sin archi-star

© www.labiennale.org

En las últimas cinco ediciones de Bienal de arquitectura de Venecia, es decir, durante los últimos diez años, he escuchado siempre la misma frase: "es una bienal insólita". No obstante esta XIV edición es, si cabe, aún más particular, dado que es una exposición sin arquitectos, como había prometido el comisario Rem Koolhaas, fiel a la bien construida fama de sembrar escándalos... o más bien, una exposición que quiere cortar cualquier conexión con la arquitectura contemporánea mirando a las historias para explorar y poner luz en este particular momento de impasse de la arquitectura.

Esto explica el malestar que había durante los días de la inauguración entre muchos protagonistas a los que, hasta hace poco tiempo, les gustaba ser llamados archi-star, palabra casi prohibida en el vocabulario socialmente correcto. Evidentemente la intención de Koolhaas era provocar una reacción.

Desde sus inicios, cuando realizó unos estudios sobre Nueva York, capital del siglo XX, Koolhaas acusó a los arquitectos de moverse entre delirio, omnipotencia y frustración.

Parece que en el momento en el que la arquitectura se muestra incierta e impotente frente las transformaciones de la época, se intenta encontrar una forma diferente de representar esta bienal.

Así, quien esperaba una exposición con mirada hacia el futuro, encontrará que es obligado mirar antes hacia el pasado reciente. Quien esperaba una variedad de lenguajes encontrará el "grado cero de la escritura arquitectónica"; aquellos elementos primarios como el techo, las paredes, los suelos, los lavabos etc. que son definidos por los estetas como el lado oscuro del arte de construir, el inconsciente tecnológico.

Bajo el título "Fundamentals", Koolhaas contactó los comisarios de esta edición para que recopilaran una gran cantidad de conocimiento, sacando a la luz investigaciones escondidas, olvidadas, dispersas y / o previamente no examinadas, para ponerlas a disposición de la mayor comunidad arquitectónica. Esto se logró no sólo en la forma y el contenido de la Bienal, sino también en las numerosas publicaciones producidas por los curadores (una práctica que sigue de cerca las tradiciones de OMA / AMO).

En muchos pabellones, la densidad y la profundidad de los contenidos hacen que sea muy difícil entenderlos a primera vista. Los festivales y las exposiciones de arquitectura tienden a basarse en experiencias de una sola línea, pero como "Fundamentals" estaba tan concentrado en transmitir ideas sobre la relación de la arquitectura con la modernidad de los últimos 100 años, se transformó en un desafío mayor para los cuidadores. Muchos pabellones generaron publicaciones de calidad, por lo que todo el conocimiento desenterrado puede influir en el pensamiento arquitectónico mucho después de que la Bienal termine en noviembre.

Alberto Collet, arquitecto
Corresponsal COAC en Venecia, Italia.

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