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La vivienda en Berlín

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Berlín crece a gran velocidad y se prevé que en los próximos diez años la población llegue a los cuatro millones de habitantes. Así lo afirma el senador de Berlín Andreas Geisel (SPD), siempre y cuando sigan llegando a la ciudad 10.000 refugiados cada año. Si no se cumple esta premisa, la ciudad alcanzará de todos modos esta cifra en el año 2030. Si nos remontamos al año 1925, Berlín ya tenía una población que superaba los cuatro millones y era la tercera ciudad europea más poblada, sólo por detrás de Londres y París. Después de la Segunda Guerra Mundial la población disminuyó considerablemente y para su total recuperación han sido necesarias varias décadas. La llegada de nueva población en la ciudad no proviene de otras zonas de Alemania, sino de otros países como Turquía, Polonia, Italia, Bulgaria y Rusia, entre otros. Hoy en día los extranjeros ya representan un 16% de la población de Berlín.

Al fenómeno de la inmigración se añade al del turismo, que no ha parado de crecer en los últimos diez años y se ha convertido en uno de los sectores económicos más potentes para la ciudad. En este sentido, el paralelismo que se puede establecer con la ciudad de Barcelona es extraordinario: se baten constantemente récords de pernoctaciones, la centrifugación que sufren los comercios y vecinos de toda la vida en los barrios más céntricos es imparable, los nuevos comercios orientan exclusivamente a los turistas, el espacio público es ocupado por las visitas guiadas, las vías públicas por los autobuses turísticos, el precio de los alquileres aumenta exponencialmente, etc.

La presión inmobiliaria en Berlín ha transformado el paisaje urbano y la ha ocupado con grúas y andamios que recuerdan de forma preocupante los mejores tiempos de la burbuja inmobiliaria en nuestro país. Las circunstancias son otras, pero el resultado es igualmente incierto.

El reto que ahora debe afrontar la ciudad es la gran demanda de vivienda que, según los datos que ha publicado este año el Senado de Berlín, sólo puede cubrir si cada año se construyen aproximadamente entre 15.000 y 20.000 viviendas. Aunque la iniciativa privada está presente en toda la ciudad y no faltan los proyectos de viviendas de lujo en los barrios más céntricos, cuando se habla de vivienda a un precio asequible la participación de la administración local se hace imprescindible. El Senado de Berlín dispone de seis sociedades dedicadas a la vivienda (degewo, GESOBAU, GEWOBAG, HOWOGE, STADT UND LAND y WBM). Estas sociedades gestionan un amplio mercado de viviendas de alquiler y aparte de desarrollar las tareas propias de una agencia inmobiliaria emprenden las obras de rehabilitación y mantenimiento necesarias. Actualmente también establecen colaboraciones entre ellas para afrontar los nuevos proyectos de vivienda de gran escala. Lamentablemente la presión inmobiliaria de la iniciativa privada no facilita la integración de estos nuevos proyectos residenciales en la estructura urbana actual.

El sentido de colectividad va perdiendo fuerza en una ciudad que se caracterizaba por sus movimientos sociales. Las cooperativas para la construcción de edificios de vivienda plurifamiliar, que tenían una larga tradición en la ciudad, han ido desapareciendo. La administración apoyaba y acompañaba estas iniciativas, que eran financiadas de forma colectiva por las cajas de ahorros. Hoy en día las cooperativas han dejado el paso a las Baugruppe, donde también se agrupan los promotores-usuarios a los que van destinados las viviendas, pero la financiación se aporta de forma individual y los espacios comunes se reducen al mínimo necesario. En el campo de la vivienda para estudiantes, los proyectos de microviviendas van tomando el protagonismo a los pisos compartidos (WG's). El precio de un piso de 40m² resulta a menudo más económico que el de una habitación en un piso convencional en el centro de la ciudad y al mismo tiempo ofrece al estudiante su propio espacio, así como servicios comunes.

La problemática del encarecimiento de la vivienda, la centrifugación urbana y la especulación inmobiliaria centra actualmente el debate político de la ciudad. En las elecciones del pasado mes de septiembre los partidos políticos presentaban sus propuestas para poner freno, encontrar las formas de identificar a tiempo los emplazamientos más vulnerables y proteger el tejido social allí donde se encuentre amenazado. La administración local ya ha creado planes de actuación en determinadas zonas, por ejemplo, para evitar que el propietario realice reformas que implicarían un encarecimiento del alquiler. El gobierno local también ha aprobado una limitación del aumento de los alquileres: el 10% por encima de la media del precio de alquiler de la zona. De esta manera los alquileres antiguos permiten mantener la media por debajo de lo que la presión del mercado conllevaría.

En su historia, Berlín ya afrontó después de la Primera Guerra Mundial una gran demanda de vivienda. Eran los tiempos de la República de Weimar, de ideología marcadamente socialdemócrata. Desde la administración local se impulsó el planeamiento de los primeros proyectos de vivienda social de Berlín. Las nuevas viviendas debían ser públicas, sociales, confortables, luminosas y salubres. Al frente del equipo redactor figuraba el arquitecto expresionista Bruno Taut, muy influenciado por el concepto de ciudad-jardín inglés. Colaboraron los arquitectos Martin Wagner, Walter Gropius, Heinrich Tessenow y Hans Scharoun entre otros. Optaron por el lenguaje de la arquitectura moderna, dejando atrás el ornamento que había caracterizado la arquitectura de la época del Imperio alemán. A las zonas exteriores se les dio una gran importancia y fueron desarrolladas por los paisajistas Ludwig Lesser y Leberecht Migge. Seis de los grupos de viviendas realizadas en Berlín en esta época fueron declarados en 2008 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: Gartenstadt Falkenberg, Siedlung Schillerpark, Großsiedlung Britz, Wohnstadt Carl Legien, Weiße Stadt y Großsiedlung Siemensstadt.

El colectivo de los arquitectos de Berlín, representado por su Colegio profesional, hasta ahora no ha participado activamente en este debate. Los premios de arquitectura de 2016 recogidos en la exposición “da! Architektur in und aus Berlin 2016” muestran principalmente proyectos de vivienda de alto estándar, rehabilitaciones de alta eficiencia energética e incluso muestra un aparcamiento para cochecitos de niños. Se echa de menos alguna referencia al tema de la vivienda social en Berlín. Por otro lado, es lamentable que gran parte de la arquitectura que se construye hoy en día en los solares más céntricos de la ciudad sea una copia de la arquitectura residencial de principios del siglo pasado, con cornisas y motivos neoclásicos en las fachadas incluidos.

El reto que supone el crecimiento de la ciudad es fascinante. Esperamos que todos los agentes implicados en el proceso, principalmente arquitectos y administraciones, encuentren una respuesta al nivel de las expectativas creadas, tanto a nivel arquitectónico como social.

Laura Gil, arquitecta. Corresponsal del COAC en Berlín, Alemania

Berlin auf dem Weg zur Vier-Millionen-Stadt. Von Ulrich Zawatka. 13.01.2016. Der Tagesspiegel

Siedlungen der 1920er Jahre. Senatsverwaltung für Stadtsentwicklung und Umwelt. Berlin.de

Wohnungsnot. Berlin plant Microwohnungen für Studenten. Von Torsten Landsberg. 11.10.2016. Berliner Zeitung

Milieuschutz. Bezirk Mitte will Kiezbewohner vor Verdrängung schützen. Von Katrin Lange. 28.02.2015. Berliner Morgenpost.

Ausstellung der Architektenkammer im Stilwerk. Wie aus einer anderen Zeit. Von Bernhard Schulz. 14.03.2016. Der Tagessspiegel

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L'habitatge a Berlín

© Blok 70 (Creative Commons)

Berlín creix a gran velocitat i es preveu que en els pròxims deu anys la població arribi als quatre milions d’habitants. Així ho afirma el senador de Berlín Andreas Geisel (SPD), sempre i quan segueixin arribant a la ciutat 10.000 refugiats cada any. Si no es compleix aquesta premissa, la ciutat assolirà de totes maneres aquesta xifra l’any 2030.

Si ens remuntem a l’any 1925, Berlín ja tenia una població que superava els quatre milions i era la tercera ciutat europea més poblada, només per darrere de Londres i París. Després de la Segona Guerra Mundial la població va disminuir considerablement i per a la seva total recuperació han calgut unes quantes dècades. L’arribada de nova població a la ciutat no prové d’altres zones d’Alemanya, sinó d’altres països com Turquia, Polònia, Itàlia, Bulgària i Rússia, entre d’altres. Avui dia, els estrangers ja representen un 16% de la població de Berlín.

Al fenomen de la immigració s’hi afegeix el del turisme, que no ha parat de créixer en els últims deu anys i s’ha convertit en un dels sectors econòmics més potents per a la ciutat. En aquest sentit, el paral·lelisme que es pot establir amb la ciutat de Barcelona és extraordinari: es baten constantment rècords de pernoctacions, la gentrificació que sofreixen comerços i veïns de tota la vida en els barris més cèntrics és imparable, els nous comerços s’orienten exclusivament als turistes, l’espai públic és ocupat per les visites guiades, les vies públiques pels autobusos turístics, el preu dels lloguers augmenta exponencialment, etc.

La pressió immobiliària a Berlín ha transformat el paisatge urbà i l’ha ocupat amb grues i bastides que recorden de forma preocupant els millors temps de la bombolla immobiliària al nostre país. Les circumstàncies són unes altres, però el resultat és igualment incert.

El repte que ara ha d’afrontar la ciutat és la gran demanda d’habitatge que, segons les dades que ha publicat aquest any el Senat de Berlín, només es pot cobrir si cada any es construeixen aproximadament entre 15.000 i 20.000 habitatges. Tot i que la iniciativa privada és present a tota la ciutat i no falten els projectes d’habitatges de luxe en els barris més cèntrics, quan es parla d’habitatge a un preu assequible la participació de l’administració local es fa imprescindible. El Senat de Berlín disposa de sis societats dedicades a l’habitatge (degewo, GESOBAU, GEWOBAG, HOWOGE, STADT UND LAND i WBM). Aquestes societats gestionen un ampli mercat d’habitatges de lloguer i a part de desenvolupar les tasques pròpies d’una agència immobiliària emprenen les obres de rehabilitació i manteniment necessàries. Actualment també estableixen col·laboracions entre elles per a afrontar els nous projectes d’habitatge de gran escala. Lamentablement la pressió immobiliària de la iniciativa privada no facilita la integració d’aquests nous projectes residencials en l’estructura urbana actual.

El sentit de col·lectivitat va perdent força en una ciutat que es caracteritzava pels seus moviments socials. Les cooperatives per a la construcció d’edificis d’habitatge plurifamiliar, que tenien una llarga tradició a la ciutat, han anat desapareixent. L’administració recolzava i acompanyava aquestes iniciatives, que eren finançades de forma col·lectiva per les caixes d’estalvis. Avui dia les cooperatives han deixat el pas a les Baugruppe, on també s’agrupen els promotors-usuaris als quals van destinats els habitatges, però el finançament s’aporta de forma individual i els espais comuns es redueixen al mínim necessari. En el camp de l’habitatge per a estudiants, els projectes de microhabitatges van prenent el protagonisme als pisos compartits (WG´s). El preu d’un pis de 40m² resulta sovint més econòmic que el d’una habitació en un pis convencional al centre de la ciutat i alhora ofereix a l’estudiant el seu propi espai, així com serveis comuns.

La problemàtica de l’encariment de l’habitatge, la centrifugació urbana i l’especulació immobiliària centra actualment el debat polític de la ciutat. En les eleccions del passat mes de setembre els partits polítics presentaven les seves propostes per a posar-hi fre, trobar les formes d’identificar a temps els emplaçaments més vulnerables i protegir el teixit social allà on es trobi amenaçat. L’administració local ja ha creat plans d’actuació en determinades zones, per exemple per evitar que el propietari realitzi reformes que implicarien un encariment del lloguer. El govern local també ha aprovat una limitació de l’augment dels lloguers: el 10% per sobre de la mitjana del preu de lloguer de la zona. D’aquesta manera els lloguers antics permeten mantenir la mitjana per sota del què la pressió del mercat comportaria.

En la seva història, Berlín ja va afrontar després de la Primera Guerra Mundial una gran demanda d’habitatge. Eren els temps de la República de Weimar, d’ideologia marcadament social-demòcrata. Des de l’administració local es va impulsar el planejament dels primers projectes d’habitatge social de Berlín. Els nous habitatges havien de ser públics, socials, confortables, lluminosos i salubres. Al capdavant de l’equip redactor hi figurava l’arquitecte expressionista Bruno Taut, molt influenciat pel concepte de ciutat-jardí anglès. Hi van col·laborar els arquitectes Martin Wagner, Walter Gropius, Heinrich Tessenow i Hans Scharoun entre d’altres. Van optar pel llenguatge de l’arquitectura moderna, deixant enrere l’ornament que havia caracteritzat l’arquitectura de l’època de l’Imperi alemany. A les zones exteriors se’ls va donar una gran importància i van ser desenvolupades pels paisatgistes Ludwig Lesser i Leberecht Migge. Sis dels grups d’habitatges realitzats a Berlín en aquesta època van ser declarats l’any 2008 Patrimoni de la Humanitat per la UNESCO: Gartenstadt Falkenberg, Siedlung Schillerpark, Großsiedlung Britz, Wohnstadt Carl Legien, Weiße Stadt i Großsiedlung Siemensstadt.

El col·lectiu dels arquitectes de Berlín, representat pel seu Col·legi professional, fins ara no ha participat activament en aquest debat. Els premis d’arquitectura del 2016 recollits en l’exposició “da! Architektur in und aus Berlin 2016” mostren principalment projectes d’habitatge d’alt estàndard, rehabilitacions d’alta eficiència energètica i fins tot mostra un aparcament per a cotxets de nens. Es troba a faltar alguna referència al tema de l’habitatge social a Berlín. D’altra banda, és lamentable que gran part de l’arquitectura que es construeix avui dia en els solars més cèntrics de la ciutat sigui una còpia de l’arquitectura residencial de principis del segle passat, amb cornises i motius neoclàssics a les façanes inclosos.

El repte que suposa el creixement de la ciutat és fascinant. Esperem que tots els agents implicats en el procés, principalment arquitectes i administracions, trobin una resposta al nivell de les expectatives creades, tant a nivell arquitectònic com social.

Laura Gil, arquitecta. Corresponsal del COAC a Berlín, Alemanya

 

Berlin auf dem Weg zur Vier-Millionen-Stadt. Von Ulrich Zawatka. 13.01.2016. Der Tagesspiegel

Siedlungen der 1920er Jahre. Senatsverwaltung für Stadtsentwicklung und Umwelt. Berlin.de

Wohnungsnot. Berlin plant Microwohnungen für Studenten. Von Torsten Landsberg. 11.10.2016. Berliner Zeitung

Milieuschutz. Bezirk Mitte will Kiezbewohner vor Verdrängung schützen. Von Katrin Lange. 28.02.2015. Berliner Morgenpost.

Ausstellung der Architektenkammer im Stilwerk. Wie aus einer anderen Zeit. Von Bernhard Schulz. 14.03.2016. Der Tagessspiegel

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Accesibilidad en Alemania: mitos y verdades de una normativa poco normalizada

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Cuando hablamos de Arquitectura en Alemania, independientemente de los posibles calificativos estéticos o formales, podríamos relacionarla con la rigurosidad, la exactitud o la inflexibilidad propias del estereotipo alemán. Partiendo de esta base, se podría esperar que un tema tan delicado como la accesibilidad estuviera completamente integrado en la praxis profesional, en la normativa y en los trámites administrativos para pedir una licencia de obra. Desgraciadamente no es así y de hecho las exigencias y, sobre todo, la concienciación en cuanto a accesibilidad está hoy por hoy más desarrolladas en Cataluña que en Alemania. Analicemos porque pasa esto.

Es bien conocido que los países nórdicos y concretamente Alemania, han tenido históricamente un detallado y estricto marco normativo. Este marco normativo embargo, ha experimentado en los últimos quince años un cambio en cuanto a su aplicación, dado que no siempre es objeto de revisión a la hora de pedir una licencia de obra o de cambio de uso. El motivo es la facilitación del proceso burocrático mediante el llamado "vereinfachtes Verfahren" o licencia simplificada. En este tipo de trámite se revisa exclusivamente los criterios de ordenación urbanística (Planungsrecht) y no la normativa técnica (Bauordnungsrecht). Dicho en otras palabras, es como si en Catalunya los proyectos pudieran visar sin tener en cuenta el CTE. La tipología de edificios que pueden tramitarse mediante este procedimiento es muy variable: desde una vivienda unifamiliar, pasando por un edificio de viviendas hasta equipamientos de carácter comercial o industrial, siempre que no se superen unos determinados máximos volumétricos y / o usuarios. Otros tipos de equipamientos, pasan directamente para su uso en un proceso de revisión completo. en los procedimientos simplificados que no son objeto de revisión a la administración, la responsabilidad de cumplir con la normativa técnica reside exclusivamente en el arquitecto. en este sentido la accesibilidad del proyecto en cuestión en un procedimiento simplificado dependerá de la sensibilidad del promotor o del arquitecto en esta temática y de la suerte de no recibir una denuncia de un futuro usuario que esté enterado de sus derechos.

Hay que tener en cuenta que en Alemania todavía hay muchas edificaciones que se edificaron en la reconstrucción de Alemania después de la II Guerra Mundial. Estas construcciones se caracterizan, entre otros detalles, por el uso extensivo del entresuelo, casi estándar en edificios unifamiliares y plurifamiliares y muchas veces sin la posibilidad de instalar un ascensor -tampoco a posteriori. Y es que la vivienda de la posguerra no tenía en cuenta las comodidades y mucho menos la accesibilidad. A lo largo de los años se fueron desarrollando un amplio abanico de normativas técnicas, especialmente las conocidas normas DIN (Deutsches Institut für Normung), incluyendo aquellas que regulan la accesibilidad en edificios y espacios públicos. Estas normativas ya eran en sus inicios marcadamente más exigentes en Alemania que en otros países. Pero precisamente por culpa de su rigidez, las normas de accesibilidad alemanas no tuvieron una aceptación generalizada. Cabe destacar que la mayoría de normas DIN se consideran recomendaciones y no están legalmente incluidas en la normativa técnica de obligado cumplimiento. En el caso de la normativa de accesibilidad vigente actualmente, la DIN 18040-1 (edificios de pública concurrencia) y la DIN 18040-2 (viviendas) sí son de obligado cumplimiento, en edificios de uso específico y en viviendas. Aún hay otro inconveniente. Existe un escape legal para el cumplimiento de la normativa: si se demuestra un sobre coste no rentable, unas condiciones topográficas desfavorables o simplemente si el promotor quiere prescindir bajo su responsabilidad a cumplir la normativa de accesibilidad, puede hacerlo y así está contemplado en la normativa técnica. Lógicamente esto ocurre especialmente en cambios de uso y en reforma o rehabilitación de edificación existente y no en obra nueva.

Dicho esto, hay que destacar que la normativa es también más laxa en temas tan básicos como la necesidad -o no- de prever instalaciones sanitarias a la hora de proyectar un bar o un restaurante. En este sentido la normativa hoy en día no garantiza que un local con menos de 200 usuarios disponga de un servicio higiénico, dado que no entra en la categoría de proyectos de uso específico (Sonderbauten). Curiosamente antes sí estaba regulado, pero se derogó la normativa argumentando que los empresarios tienen la responsabilidad de ofrecer unas instalaciones adecuadas a sus clientes en su propio beneficio. Aun así, y apoyándose en la normativa auxiliar, suelen requerir servicios higiénicos los locales con más de 50 m² o con más de 50 plazas. Adicionalmente hay Bundesländer (comunidades autónomas) donde la necesidad de incorporar servicios higiénicos hasta estos límites de superficies se basa en si el local dispensa o no bebidas alcohólicas ...

Llegado a este punto seguramente más de uno ya intuye el motivo de esta incoherencia entre la normativa y la realidad. No es de extrañar pues, que Alemania sea la «locomotora de Europa» si se da tanta facilidad al empresario. Así pues, el proceso de adaptación de una ciudad como por ejemplo Frankfurt en un modelo de ciudad accesible, especialmente en el sector privado, es un proceso lento. Este hecho, además, no deja de ser un indicador importante del nivel de implicación de la política social en los derechos y deberes de los empresarios y, en definitiva, de cómo la presión para una rápida desburocratización comporta que los factores económicos acaben teniendo prioridad sobre los factores de inclusión social. En este sentido tenemos con Barcelona un ejemplo casi único de accesibilidad transversal, en la que las actuaciones de carácter público, especialmente en urbanismo y transporte y la necesaria implicación del sector privado se complementan mutuamente. Y es que una vez más se demuestra que la inclusión de personas con limitaciones funcionales en la sociedad es un concepto multifactorial y sostenible a largo plazo y que el hecho de ahorrar en accesibilidad hoy, puede salir caro el día de mañana.

 

Carlos Vidal Wagner, arquitecto. Corresponsal del COAC en Frankfurt, Alemania

09/27/2016

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Accessibilitat a Alemanya: mites i veritats d'una normativa poc normalitzada

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Quan parlem d'Arquitectura a Alemanya, independentment dels possibles qualificatius estètics o formals, podríem relacionar-la amb la rigorositat, l'exactitud o la inflexibilitat pròpies de l'estereotip Alemany. Partint d´aquesta base, hom podria esperar que un tema tan delicat com l'accessibilitat estigués completament integrat en la praxi professional, en la normativa i en els tràmits administratius per demanar una llicència d´obra. Malauradament no és així i de fet les exigències i, sobretot, la conscienciació pel que fa a accessibilitat està ara per ara  més desenvolupades a Catalunya que a Alemanya. Mirem perquè passa això.

És ben conegut que els països nòrdics i concretament Alemanya, han tingut històricament un detallat i estricte marc normatiu. Aquest marc normatiu però, ha experimentat en els darrers quinze anys un canvi pel que fa a la seva aplicació, donat que no sempre és objecte de revisió a l'hora de demanar una llicència d´obra o de canvi d´ús. El motiu és la facilitació del procés burocràtic mitjançant l´anomenat “vereinfachtes Verfahren" o llicència simplificada. En aquest tipus de tràmit es revisa exclusivament els criteris d´ordenació urbanística (Planungsrecht) i no la normativa tècnica (Bauordnungsrecht). Dit d'una altra manera, és com si a Catalunya els projectes poguessin visar-se sense tenir en compte el CTE. La tipologia d´edificis que poden tramitar-se mitjançant aquest procediment és molt variable: des d'un habitatge unifamiliar, passant per un edifici d'habitatges fins a equipaments de caràcter comercial o industrial, sempre que no se superin uns determinats màxims volumètrics i/o d´usuaris. Altres tipus d´equipaments, passen directament pel seu ús a un procés de revisió complet. En els procediments simplificats que no són objecte de revisió a l'administració, la responsabilitat de complir amb la normativa tècnica resideix exclusivament en l'arquitecte. En aquest sentit l'accessibilitat del projecte en qüestió en un procediment simplificat dependrà de la sensibilitat del promotor o de l´arquitecte en aquesta temàtica i de la sort de no rebre una denúncia d'un futur usuari que estigui assabentat dels seus drets.

S´ha de tenir en compte que a Alemanya encara hi ha moltes edificacions que es van edificar en la reconstrucció d´Alemanya després de la II Guerra Mundial. Aquestes construccions es caracteritzen, entre altres detalls, per l´ús extensiu de l´entresòl, quasi estàndard en edificis unifamiliars i plurifamiliars i moltes vegades sense la possibilitat d´instal·lar-hi un ascensor –tampoc a posteriori. I és que l´habitatge de la postguerra no tenia en compte les comoditats i molt menys l’accessibilitat. Al llarg dels anys es varen anar desenvolupant un ampli ventall de normatives tècniques, especialment les conegudes normes DIN (Deutsches Institut für Normung), incloent-hi aquelles que regulen l'accessibilitat a edificis i a espais públics. Aquestes normatives ja eren en els seus inicis marcadament més exigents a Alemanya que en altres països. Però precisament per culpa de la seva rigidesa, les normes d'accessibilitat alemanyes no van tenir una acceptació generalitzada. Cal remarcar que la majoria de normes DIN es consideren recomanacions i no estan legalment incloses en la normativa tècnica d'obligat compliment. En el cas de la normativa d'accessibilitat vigent actualment, la DIN 18040-1 (edificis de pública concurrència) i la DIN 18040-2 (habitatges) sí són d'obligat compliment, en edificis d'ús específic i en habitatges. Així i tot hi ha un altre inconvenient. Existeix una fuita legal per al compliment de la normativa: si es demostra un sobre cost no rentable, unes condicions topogràfiques desfavorables o simplement si el promotor vol prescindir sota la seva responsabilitat a complir la normativa d'accessibilitat, pot fer-ho i així està contemplat a la normativa tècnica. Lògicament això passa especialment en canvis d'ús i en reforma o rehabilitació d'edificació existent i no en obra nova.

Dit això, cal remarcar que la normativa és també més laxa en temes tan bàsics com la necessitat –o no- de preveure instal·lacions sanitàries a l'hora de projectar un bar o un restaurant. En aquest sentit la normativa avui en dia no garanteix que un local amb menys de 200 usuaris disposi d´un servei higiènic, donat que no entra en la categoria de projectes d´ús específic (Sonderbauten). Curiosament abans sí que estava regulat però es va derogar la normativa argumentant que els empresaris tenen la responsabilitat d'oferir unes instal·lacions adequades als seus clients en el seu propi benefici. Així i tot, i recolzant-se en la normativa auxiliar, solen requerir serveis higiènics els locals amb més de 50 m² o amb més de 50 places. Addicionalment hi ha Bundesländer (comunitats autònomes) on la necessitat d'incorporar serveis higiènics fins aquests límits de superfícies es basa en si el local dispensa o no begudes alcohòliques... 

Arribat a aquest punt segurament més d'un ja intueix el motiu d'aquesta incoherència entre la normativa i la realitat. No es d'estranyar doncs, que Alemanya sigui la «locomotora d'Europa» si es dóna tanta facilitat a l'empresari. Així doncs, el procés d´adaptació d´una ciutat com per exemple Frankfurt a un model de ciutat accessible, especialment al sector privat, és un procés lent. Aquest fet, a més, no deixa de ser un indicador important del nivell d´implicació de la política social en els drets i deures dels empresaris i, en definitiva, de com la pressió per una ràpida desburocratització fa que els factors econòmics acabin tenint prioritat sobre els factors d'inclusió social. En aquest sentit tenim amb Barcelona un exemple gairebé únic d´accessibilitat transversal, en la qual les actuacions de caràcter públic, especialment en urbanisme i transport i la necessària implicació del sector privat es complementen mútuament. I és que una vegada més es demostra que la inclusió de persones amb limitacions funcionals a la societat és un concepte multifactorial i sostenible a llarg termini i que el fet d'estalviar en accessibilitat avui pot sortir car el dia de demà. 

Carlos Vidal Wagner, arquitecte. Corresponsal del COAC a Frankfurt, Alemanya

27.09.2016

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